Tabla De Valores Proteína C Reactiva?

16.06.2023 0 Comments

Tabla De Valores Proteína C Reactiva

¿Cuándo es preocupante la proteína C reactiva?

La proteína C reactiva se mide en miligramos por litro (mg/l). Un resultado igual o superior a 8 mg/l o 10 mg/l se considera alto. El rango de valores varía según el laboratorio que haga la prueba. Un valor alto en el resultado de la prueba es signo de inflamación.

¿Qué alimentos aumentan los niveles de proteína C reactiva en el ser humano?

Relación de la ingesta de grupos de alimentos con la proteína C-reactiva en adultos sanos en la ciudad de Mexicali, Baja California, México. Josefina Ruiz-Esparza 1,Octavio Robinson-Navarro 1,2, María Isabel Ortega-Vélez 3, Raúl Díaz-Molina R 1, Eugenia Gabriela Carrillo-Cedillo 4 y Carmen G Soria-Rodríguez 1,1 Facultad de Medicina Mexicali, Universidad Autónoma de Baja California. México.2 Instituto de Seguridad y Servicios Sociales del Gobierno del Estado (ISSSTECALI). Mexicali, México.3 Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD). Hermosillo, México.4 Facultad de Ciencias Químicas e Ingeniería, Universidad Autónoma de Baja California. Tijuana, México. Autor de correspondencia: Josefina Ruiz-Esparza C. Avda. Dr. Humberto Torres Sanginés S/N, Mexicali BC, México. Tel: 52 (686) 5571622 extensión 117. Correo electrónico: [email protected] Resumen. La proteína C-reactiva ultrasensible (PCR-us) es un biomarcador importante en procesos inflamatorios. El objetivo del estudio fue examinar la relación entre la concentración de la PCR-us de adultos aparentemente sanos, con su patrón alimentario característico del norte de México. A una muestra de 72 profesores universitarios se les realizó una valoración clínica y antropométrica y se les cuantificó la PCR-us con un ensayo inmunoenzimométrico (EIA). Los profesores además contestaron un cuestionario de frecuencia de consumo de alimentos, del cual se estimaron las raciones de grupos de alimentos con el programa ESHA. La edad promedio de los participantes fue 49,75 ±10,05 años y la concentración de PCR-us tuvo un promedio de 1,66 (0,97 a 3,52) mg/L. La magnitud de la asociación entre el consumo de frutas y el nivel de PCR-us fue protectora de acuerdo con el análisis de regresión logística cuya Razón de Momios (RM) fue de 0,23 (95% IC: 0,05 a 1,03), mientras que para los vegetales la RM fue de 0,66 (95% IC: 0,12 a 3,68). Por otro lado, los alimentos proteicos, lácteos, aceites y grasas se asociaron con niveles elevados de la PCR-us. En conclusión, la menor concentración de la PCR-us se asoció con la mayor ingesta de los grupos de frutas y vegetales, y en menor grado con los cereales. Palabras clave: proteína C-reactiva ultrasensible, grupos de alimentos, dieta. Relationship of food groups intake and C-reactive protein in healthy adults from Mexicali, Baja California, México. Abstract. The high sensitivity C-reactive protein (hs-CRP) is an important biomarker in inflammatory processes. The objective was to analyze the relationship between the concentrations of hs-CRP in adults from a northern Mexico region with their typical food intake patterns. A sample of 72 university professors underwent clinical and anthropometric assessments and their hs-CRP levels were quantified with an immunoenzymometric assay. Additionally, they filled out a food intake frequency questionnaire, from which the servings of different food groups were obtained with the ESHA software. The average age of participants was 49.75 ± 10.05 years and the average hs-CRP concentration was 1.66 (0.97, 3.52) mg/L. The value of the association between fruit consumption and hs-CRP level was protective, according to the logistic regression analysis, being the Odds Ratio (OR) 0.23 (95% CI: 0.05, 1.03); while for vegetables the OR was 0.66 (95% CI: 0.12, 3.68). Furthermore, high protein content foods, dairy products, oils and fats were associated with elevated levels of hs-CRP. In conclusion, in our study, the intake of some food groups like fruits and vegetables, and to a lesser extent cereals, were associated with low values of hs-PCR. Keywords: high sensitivity C-reactive protein, food groups, diet. Recibido: 05-11-2012. Aceptado: 11-07-2013 La proteína C-reactiva es un biomarcador que se incrementa en respuesta a procesos inflamatorios agudos y crónicos, los cuales a su vez están asociados principalmente con enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT) como eventos cardiovasculares y diabetes (1). Nuevos avances tecnológicos han permitido la detección de concentraciones de esta proteína, desde 0,001 mg/L, por lo que se ha denominado proteína C-reactiva ultrasensible (PCR-us) (2, 3).Una de las cualidades de esta proteína es que su concentración en suero se mantiene estable por varios años (4), lo cual favorece los análisis de su asociación con el desarrollo incipiente de procesos inflamatorios subclínicos y asintomáticos. Por otro lado, las enfermedades cardiovasculares ocupan la cuarta parte de las muertes a nivel mundial, de acuerdo con los reportes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) (5). Otras investigaciones han encontrado que la PCR-us se relaciona con ciertos grupos de alimentos o estilos de vida. Una investigación mostró, una correlación directa de la concentración de PCR-us con un patrón de alimentación basado en carnes procesadas, papas fritas, bebidas y postres, denominado estilo oeste, contra un segundo grupo que presentó una correlación indirecta con la concentración de dicha proteína con una dieta prudente, constituida por frutas, vegetales, pescados, cereales elaborados con granos enteros y leguminosas (6). Por otro lado, se ha reportado que la dieta vegetariana se relaciona inversamente con marcadores de inflamación como la PCR-us, especialmente con el consumo de proteína de soya (7). También poblaciones que siguen una dieta mediterránea, en la cual predomina el aceite de oliva, nueces, frutas y cereales, presentan concentraciones menores de PCR-us (8-19). La dieta de la población del norte de México se caracteriza por el consumo alto de grasas de origen animal, de carbohidratos refinados y por el consumo bajo de vegetales y frutas (11), lo cual se refleja en la alta mortalidad ocasionada por enfermedades crónicas no transmisibles en esta región (12). La cuantificación de la PCR-us en relación a los patrones dietarios, pudiera contribuir con recomendaciones del consumo de grupos de alimentos, que puedan incidir en la prevención de ECNT. El propósito de este trabajo fue examinar en profesores universitarios la concentración sérica de la PCR-us en relación con el patrón alimentario característico del norte de México. MATERIALES Y MÉTODOS El estudio fue un diseño de corte transversal. Los participantes, fueron 72 profesores de tiempo completo de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), en la ciudad de Mexicali, Baja California, México, de los cuales el 46,9% fue de hombres y el 53,10% de mujeres. El tamaño de la muestra se calculó con la fórmula de proporciones, considerando un 95% como límite de confianza. Se consideraron como criterios de inclusión a los profesores que laboran en la universidad de tiempo completo. Se excluyeron los participantes con cifras séricas de PCR-us mayores de 10 mg/L, con el fin de evitar sesgos de quienes pudieran presentar procesos infecciosos o inflamatorios agudos. Las edades fluctuaron entre 30 y 71 años. Todos los participantes firmaron una carta de consentimiento informado y contestaron un cuestionario de frecuencia de consumo de alimentos (CFCA) (13). Posteriormente se tomó una muestra sanguínea de cada uno de ellos después de un ayuno de 12 horas para la cuantificación de PCR-us en suero y se realizó una valoración antropométrica. Cuestionario de frecuencia de consumo de alimentos (CFCA) Se utilizó un cuestionario de frecuencia semicuantitativo validado para la población mexicana, que contenía un listado de 68 alimentos clasificados en grupos como: cereales, frutas, vegetales, carne (res, aves, pescado, mariscos y leguminosas), lácteos, aceites y grasas. La frecuencia de consumo se estimó por semana (nunca, uno, 2 a 4 y 5 a 6 días de la semana) y cuantas veces por día (una, 2 a 3, 4 a 5 o más de 6 al día). Se preguntó la cantidad o porción consumida de cada alimento, para lo cual se utilizaron modelos de plástico (NASCO) y fotografías de tamaño natural de las porciones establecidas en el cuestionario. La información se procesó con el programa “Food Processor SQL” versión 10.1.0 (ESHA Research, Salem, OR, USA). Valoración antropométrica Las medidas corporales obtenidas fueron el peso, la talla y circunferencia de cintura (CC), además se registró el sexo y la edad de los participantes. Con dicha información se obtuvo el índice de masa corporal (IMC) como indicador de riesgo nutricio. Las técnicas antropométricas utilizadas se basaron en el “Manual de Antropometría”, recomendadas por el Instituto Nacional de Nutrición y Ciencias Médicas Salvador Zubirán (14). Además se cuantificó el porcentaje de grasa corporal con un equipo de bioimpedancia eléctrica (BIE), marca RJL System, modelo Quantum II. Determinación de la Proteína C-reactiva ultrasensible La cuantificación de la PCR-us se realizó mediante un ensayo inmunoenzimométrico (EIA) (15), de acuerdo con las instrucciones del fabricante (Monobind, Inc., Lake Forest, CA, USA). La sensibilidad de este EIA fue de 0,02 mg/L. La población de estudio se dividió en dos grupos, de acuerdo con la concentración de PCR-us sérica. El primero incluyó a las personas con una concentración menor de 1,0 mg/L, de acuerdo con el criterio para el punto de corte referido por la FDA (16) y el segundo a quienes presentaron una concentración mayor que 1,0 y menor de 10 mg/L. Análisis estadístico Las variables se expresaron utilizando la mediana y los rangos intercuartílicos (RI), para los valores de tendencia central que no cumplieron la prueba de la normalidad, cuando se aplicó la prueba de Kolmogorov-Smirnov y Shapiro-Wilk. Las variables numéricas se compararon con la prueba U de Mann Whitney. Para explorar la asociación de la PCR-us con los grupos de alimentos, se utilizó un modelo de regresión lineal multivariado ajustado para la edad, IMC y porcentaje de grasa corporal. Para el modelo de regresión logística se realizó una transformación logarítmica de las concentraciones de la PCR-us, con la cual se calculó la Razón de Momios (RM) y el intervalo de confianza (IC) al 95%. Se consideró un valor de p<0,05 para la significancia estadística. Todo el análisis estadístico se realizó con el programa SPSS, versión 17.0. RESULTADOS La muestra de participantes presentó una edad promedio de 49,75 ±10,05 años. El IMC tuvo una mediana y RI de 26,15 (23,45 a 29,11) kg/m 2, La concentración de PCR-us fue de 3,87 (2,33 a 6,55) mg/L. La mediana de PCR-us fue de 1,66 (0,97 a 3,52) mg/L. El 25% de los participantes presentó concentraciones menores a 1 mg/L. En la Tabla I, se muestran las características de los participantes y las raciones de los grupos de alimentos de la muestra por género, con diferencias significativas en algunos de ellos, exceptuando la edad y el IMC. La mediana de PCR-us en los hombres fue de 1,68 (0,61 a 3,18) mg/L, mientras que en las mujeres se encontró 1,67 (1,03 a 3,11) mg/L. El consumo de vegetales y lácteos fue significativo y mayor en las mujeres, con una mediana de 1,11 (0,62 a 1,56) y 1,36 (0,75 a 2,15) respectivamente (p< 0,05). TABLA I DESCRIPCIÓN DE LAS CARACTERÍSTICAS DE LOS PARICIPANTES E INGESTIÓN DIARIA DE LOS GRUPOS DE ALIMENTOS

Hombres Mediana (RI) n=34 Mujeres Mediana (RI) n=38 p
PCR-us (mg/L) 1,68 (0,61-3,18) 1,67 (1,03-3,11) NS
Peso (Kg)* 81,72±14,1 71,13 ± 13,51 0,001
Talla (m) 1,73 (1,69-1,77) 1,61 (1,57-1,65) 0,001
Edad* 48,12 ± 10,68 46,14 ± 9,45 NS
CC (cm) 97,0 (92,00-105,00) 85 (80,75-97,00) 0,001
IMC (Kg/m 2 ) 28,01 (25,90-29,19) 25,73 (22,18-32) NS
% grasa corporal 30,80 (26,20-31,80) 35,5 (31,30-46,10) 0,001
Cereales (oz) 5,51 (3,55-7,69) 5,23 (3,05-8,34) NS
Frutas (taza) 0,92 (0,43-1,16) 0,60 (0,36-0,94) NS
Vegetales (taza) 0,840 (0,45-1,27) 1,11 (0,62-1,56) 0,013
Lácteos (taza) 1,2 (0,66-1,86) 1,36 (0,75-2,15) 0,027
Carne° y frijoles (oz) 5,5 (3,77-8,28) 5,15 (4,03-7,46) NS
Aceites y grasas(cdita) 6,63 (4,79-10,57) 8,38 (5,83-12,8) NS

media ± desviación estándar. RI: Rango Intercuartil. IMC: Índice de masa corporal. CC: Circunferencia de cintura. ° Carne de res, aves, pescados y mariscos. Cereales: una ración de una onza (28,35 g), de pan, tortilla, cereales listos para servirse, ½ taza (120mL) cereales cocidos, arroz o pasta. Frutas: una mediana, ½ taza de fruta cortada, cocida o enlatada. Vegetales: una taza (240 mL) de hojas verdes, ½ taza (120 mL) de otras cortadas o cocinadas. cdita, cucharadita, 5 mL. NS: no significativo. Valores determinados por la prueba U de Mann Whitney significativamente diferentes para p<0,05. En la Tabla II, se muestra el efecto del consumo de grupos de alimentos sobre la concentración de la PCR-us. En los hombres, la ingesta de frutas, vegetales, lácteos, carne y frijoles no influyó sobre la PCR-us de manera estadísticamente significativa (p>0,05). Sin embargo, cuando el consumo de cereales fue de 8,06 (4,63 a 14,00) onzas, se reflejó en una menor concentración de PCR-us (p<0,05), así mismo el consumo reducido de aceites y grasas de 5,3 (4,12 a 5,71) cucharaditas, también repercutieron en cifras menores de un mg/L (p=0,05). TABLA II NIVELES DE PROTEÍNA C-REACTIVA ULTRASENSIBLE EN HOMBRES Y MUJERES EN FUNCIÓN DE LA INGESTIÓN DIARIA DE GRUPOS DE ALIMENTOS

PCR-us <1 (mg/L) Mediana (RI) PCR-us >1<10 (mg/L) Mediana (RI) p
PCR-us (mg/L) H M 0,54 (0,35- 0,68) 0,78 (0,42- 0,97) 3,22 (2,23-4,23) 2,92 (1,62-5,35) 0,014 0,001
Cereales (oz ) H M 8,06 (4,63-14,00) 4,22 (2,52-7,73) 4,57 (2,74-5,58) 5,22 (2,98-8,79) 0,003 NS
Frutas (taza) H M 0,94 (0,22-1,32) 1,16 (0,32-2,56) 0,54 (0,22-0,92) 0,62 (0,53-1,13) NS 0,004
Vegetales (taza) H M 0,80 (0,36-1,41) 0,98 (0,76-1,51) 0,27 (0,06-0,99) 1,17 (0,66-1,69) NS NS
Lácteos (taza) H M 0,93 (0,50-2,64) 1,07 (0,62-2,39) 1,1 (0,75-1,38) 1,45 (1,02-1,975) NS NS
Carne° y frijoles (oz) H M 6,84 (2,71-14,15) 4,67 (3,87- 6,07) 4,96 (2,87-7,81) 5,28 (4,75-7,24) NS NS
Aceites y grasas (cdita) H M 5,3 (4,12-5,71) 8,83 (6,63-11,03) 6,67 (6,63-10,57) 5,8 (3,24-9,2) 0,05 NS

H= hombres, M = Mujeres. RI: Rango Intercuartil. ° Carne de res, aves, pescados y mariscos. Valores determinados por la prueba U de Mann Whitney significativamente diferentes para NS= no significativo; p<0,05. En mujeres, la ingesta de cereales, vegetales, lácteos, aceites y grasas no mostró efecto sobre el nivel de PCR-us (p>0,05). En cambio, el mayor consumo de frutas, 1,16 (0,32-2,56) tazas, se relacionó con concentraciones menores a un mg/L de PCR-us (p<0,05). Es importante mencionar que de acuerdo con el CFCA, los cereales más consumidos fueron las tortillas de maíz y el pan integral, por ambos géneros. En la Tabla III se presenta la asociación de la PCR-us con los grupos de alimentos, usando el análisis de regresión lineal múltiple. Se examinaron tres modelos; en el primero se consideró la concentración de la PCR-us transformada logarítmicamente y las raciones de los grupos de alimentos ajustadas a 1000 kcal. En el segundo se consideraron todas las variables del primer modelo, adicionadas del IMC y la edad. Finalmente el tercero, además de lo anterior, incluyó el porcentaje de grasa corporal. Es importante resaltar que el coeficiente b fue negativo para las frutas en los tres modelos (–0,16; –0,17 y –0,06) con una significancia estadística de p igual a 0,025, 0,019 y 0,016 respectivamente. En el modelo tres, el grupo de los vegetales presentó un coeficiente b negativo (–0,01) y el grupo de aceites y grasas mostró un coeficiente b de 0,03. En el caso de los hombres los cereales impactaron con un coeficiente b de 0,052, mientras que en las mujeres fue más importante el grupo de frutas con un coeficiente b de –0,03 y para aceites y grasas un coeficiente b de 0,05. TABLA III RELACIÓN DE LA PCR-US CON LOS GRUPOS DE ALIMENTOS

Género y grupos de alimentos Modelo 1 Coef b (IC) p Modelo 2 Coef b (IC) p Modelo 3 Coef b (IC) p
Todos
Cereales 0,02 (–0,01-0,04) 0,208 0,02 (–0,01-0,04) 0,193 0,02 (–0,01- 0,04) NS
Frutas –0,16 (–0,30-–0,2) 0,025 –0,17 (–0,30-–0,03) 0,019 –0,06 (–0,29-–0,03) 0,016
Vegetales 3,09 (–0,03-0,03) 1,00 0,02 (– 0,03-0,03) 0,924 –0,01 (–0,04-0,03) NS
Carne° y frijoles 0,02 (–0,02-0,07) 0,300 0,04 (–0,01-0,08) 0,922 0,02 (–0,01-0,08) NS
Lácteos 0,01 (–0,10-0,12) 0,826 0,01 (–0,10-0,11) 0,125 0,04 (–0,09-0,12) NS
Aceites y grasas 0,02 (–0,01-0,06) 0,148 0,02 (–0,01-0,06) 0,127 0,03 (0,00-0,01) 0,034
Hombres
Cereales 0,04(–0,09-0,08) 0,104 0,04 (–0,01-0,08) 0,103 0,052 (0,00-0,01) 0,032
Frutas –0,05 (–0,23-0,13) 0,586 –0,01 (–0,20-0,19) 0,955 –0,04 (–0,23-0,15) NS
Vegetales –0,05 (–0,17-0,07) 0,369 –0,05 (–0,18-0,08) 0,413 –0,09 (–0,23-0,04) NS
Carne° y frijoles 0,02 (–0,03-0,08) 0,372 0,03 (–0,03-0,08) 0,372 0,04 (–0,02-0,01) NS
Lácteos 0,06 (–0,12-0,24) 0,509 0,031 (–0,16-0,22) 0,735 0,09 (–0,10-0,28) NS
Aceites y grasas –0,01 (–0,05-0,04) 0,760 –0,01 (–0,62-0,04) 0,760 0,00 (–0,04-0,06) NS
Mujeres
Cereales 0,02 (–0,01-0,06) 0,167 0,02 (–0,01-0,06) 0,160 0,03 (–0,001-0,06) NS
Frutas –0,29 (–0,53-–0,06) 0,015 –0,33 (–0,56-0,11) 0,005 –0,03 (–0,53-–0,08) 0,009
Vegetales 0,01 (–0,03-0,06 ) 0,509 0,023 (–0,02-0,06) 0,271 0,01 (–0,53-–0,08) NS
Carne° y frijoles 0,04 (–0,04-0,12) 0,314 0,05 (–0,02-0,13) 0,161 0,05 (–0,03-0,12) 0,205
Lácteos 0,01 (–0,01-0,09) 0,910 0,03 (–0,12-0,18) 0,711 0,03 (–0,12-0,18) NS
Aceites y grasas 0,04 (–0,001-0,09) 0,077 0,05 (–0,01-0,09) 0,057 0,05 (0,00-0,01) 0,033

Datos analizados con regresión lineal múltiple. (IC): intervalo de confianza. p<0,05 indica una asociación importante entre las variables predictivas y la PCR-us. ° Carne de res, aves, pescados y mariscos. Modelo 1: Grupos de alimentos (cereales, frutas, vegetales, carne y frijoles, lácteos, aceites y grasas). Modelo 2. Grupos de alimentos, edad e IMC. Modelo 3. Grupos de alimentos, edad, IMC, % de grasa corporal. En la Tabla IV, la magnitud de la asociación entre el consumo de frutas y el riesgo de tener niveles elevados de PCR-us de acuerdo con el análisis de regresión logística, fue inversa, es decir que el mayor consumo de frutas se relacionó significativamente con menor concentración de PCR-us, con una RM de 0,23 (95% IC: 0,05 a 1,03), de igual forma se relacionó el grupo de los vegetales, la RM fue de 0,66 (95% IC: 0,12 a 3,68) y para los cereales la RM de 0,67 (95% IC: 0,32 a 1,41) para un valor de p>0,05. TABLA IV ASOCIACIÓN DEL CONSUMO DE GRUPOS DE ALIMENTOS Y EL RIESGO DE ELEVAR LA CONCENTRACIÓN DE PROTEÍNA C REACTIVA ULTRASENSIBLE

Grupos de alimentos Modelo 1 RM(IC) p Modelo 2 RM (IC) p Modelo 3 RM (IC) p
Todos
Cereales 0,67(0,32- 1,41) 0,33 1,05 (0,40- 2,71) 0,52 0,97 (0,36-2,63) NS
Frutas 0,23 (0,05- 1,03) 0,05 0,37 (0,07- 1,89) 0,23 0,32 (0,06-1,49) NS
Vegetales 0,66 (0,12- 3,68) 0,64 0,39 (0,05- 2,82) 0,36 0,44 (0,05-4,28) NS
Carne° y frijoles 1,63 (0,39- 6,82) 0,50 1,32 (0,81- 2,12) 0,26 1,42 (0,86-2,34) NS
Lácteos 1,22 (0,77- 1,93) 0,40 1,96 (0,40-9,55) 0,40 2,17 (0,42-11,12) NS
Aceites y grasas 0,94 (0,66- 1,35) 0,75 0,97 (0,66- 1,42) 0,86 1,04 (0,69-1,57) NS
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Datos analizados con el modelo de regresión logística. RM: Razón de Momios. (IC): intervalo de confianza. NS: no significativo. ° Carne de res, aves, pescados y mariscos. Modelo 1: Grupos de alimentos (cereales, frutas, vegetales, carne y frijoles, lácteos, aceites y grasas).

Modelo 2. Grupos de alimentos, % de grasa corporal. Modelo 3. Grupos de alimentos, edad, IMC, % de grasa corporal. DISCUSIÓN En este estudio, realizado en una muestra de profesores, se encontró una asociación inversamente proporcional, entre la PCR-us y la ingesta del grupo de frutas, vegetales y cereales, por lo que se podría considerar que estos grupos de alimentos ejercen un efecto antiinflamatorio.

La mediana de la concentración sérica de PCR-us en esta muestra resultó mayor que la reportada en un metanálisis (17), para una población hispana con un IMC y edad similar a la detectada en el presente estudio, cuya mediana fue de 2,51 (2,18, 2,86) mg/L.

Este dato se obtuvo de investigaciones que reportaron niveles de PCR-us que estuvieron en el rango de 1.7 a 3.2 mg/L. Así mismo, al estudiar una población adulta en la República Mexicana (18) los valores de PCR-us fueron de 2,26 (1,11 a 6,68) mg/L. Esta diferencia posiblemente se debió a que esa población era10 años menor que la del presente estudio, aunque el IMC fue similar.

Por otro lado, ambos géneros presentaron sobrepeso, de acuerdo con los datos de IMC, CC y el porcentaje de grasa corporal. Cabe destacar, que el 25% presentó concentraciones menores a 1 mg/L de PCR-us. De acuerdo con la escala de Framingham, los niveles entre 1 y 3 mg/L, y mayores de 3 corresponden a riesgo cardiovascular medio y alto respectivamente (19-21).

  1. Cuando la concentración de la PCR-us es mayor de 3 mg/L y los de valores de LDL-C, son superiores a 130 mg dL, se asocia con riesgo cardiovascular alto que usualmente no se detecta en la práctica clínica (22).
  2. Lo anterior podría indicar que el resto está en una etapa inicial, subclínica y asintomática de algunos procesos inflamatorios, como podrían ser ECNT, principalmente las enfermedades cardiovasculares (ECV), diabetes mellitus tipo 2 (DM2), Alzheimer y algunos tipos de cáncer (23).

En relación con los grupos de alimentos, el mayor consumo de frutas y vegetales se relacionó con cifras bajas de PCR-us, con una RM de 0,23 y 0,66 para cada grupo respectivamente, lo cual coincidió con una investigación que reportó una RM de 0,73 y de 0,55 para esos grupos (24), mientras que en otra se encontró una RM de 0,79 y 0,83 (25).

  • Otros autores que consideran a las frutas y vegetales como un solo grupo, encontraron valores de la RM de 0,78 y 0,79 (26, 27).
  • Por otro lado en una investigación realizada solo en hombres, señalaron una RM de 0,76 para el grupo de las frutas (28).
  • Así mismo, otro estudio realizado en personas de ambos géneros con DM2, mostró valores de RM de 0,67 (29).

El mecanismo protector propuesto por algunos autores considera el contenido de ácido fólico en los vegetales y de vitaminas A y C en las frutas, además de otros compuestos antioxidantes, que parecen tener un efecto antiinflamatorio (24, 25, 27), ya que contribuyen al funcionamiento normal de los vasos sanguíneos en el sistema circulatorio.

  • Aunque también hay quien considera que esta relación no es clara (24).
  • El grupo de los aceites y grasas, presentó asociación positiva con la concentración alta de la PCR-us, datos consistentes con otras investigaciones (6, 30-32) en las que señalan que los responsables del incremento son los ácidos grasos saturados (AGS).

Así mismo, al menos una investigación señala que reduciendo 1% de la energía proveniente de los AGS, la PCR-us disminuye 0,14 mg/L, esto en jóvenes de la India (30).Por otro lado, también se ha encontrado la misma asociación con los AGS en suero de adultos suizos de 70 años de edad (31).

El contenido de AGS en la dieta está relacionado positivamente con la concentración plasmática de colesterol LDL (lipoproteínas de baja densidad). La oxidación de las LDL a su vez induce una disfunción endotelial, que puede representar el inicio o la existencia de un proceso de inflamación sistémico o crónico, lo mismo que se evidencia con la concentración de la PCR-us generada en respuesta a este proceso.

Es importante señalar que la reducción del consumo de alimentos con alto contenido de AGS, se relaciona con menor concentración de la PCR-us (32). Cuando se analizaron los niveles de PCR-us por género, los hombres presentaron una asociación negativa y significativa con el consumo del grupo de los cereales.

  1. Esta información coincidió con otras investigaciones realizadas en mujeres, donde se observó esta asociación inversa entre la PCR-us y el consumo de cereales elaborados con granos enteros (33, 34), los datos en hombres son escasos.
  2. Esta asociación se puede explicar por el contenido en los cereales de fibra, minerales como el magnesio y el hierro, además de vitaminas, principalmente el complejo B, la vitamina E y el ácido fólico (35).

Cabe mencionar que la dieta de la población mexicana contempla en sus alimentos de uso cotidiano la tortilla de maíz y el frijol, los cuales se preparan con el grano entero. Por otro lado, se han estudiado los cereales como parte de un estilo de vida, sumados al grupo de vegetales y pescados, encontrando que disminuyen el riesgo de síndrome metabólico (35).

Algunos autores refieren que los datos no son contundentes y se requiere mayor investigación que involucre la edad y la raza entre otros factores de la población de estudio (36). En la presente muestra de investigación el consumo de lácteos fue de 1,2 y 1,36 raciones por día en hombres y mujeres, respectivamente.

Estos datos fueron menores a los encontrados en una investigación reciente, en la cual se reportó una fuerte asociación inversa con la PCR-us en adultos sin evidencia clínica de enfermedad, mediante el consumo de 2 raciones diarias de este grupo (37).

  • Es importante mencionar que las raciones de frutas, vegetales y lácteos en la muestra de estudio, fueron menores a las recomendadas para sus características de edad, peso y talla.
  • El nivel socioeconómico de los participantes no fue evaluado en esta investigación, pero no se consideró limitante para la adquisición de estos grupos de alimentos.

Por otro lado, la ciudad de Mexicali, cuenta con un clima cálido alrededor de nueve meses del año, por lo que podría pensarse que los profesores tuvieran preferencia por alimentos frescos como las frutas y los vegetales. Además se encuentran ampliamente disponibles en la localidad, lo que lleva a pensar que los hábitos y costumbres de los participantes pueden ser determinantes para desarrollar ECNT.

Finalmente, es importante señalar que la ciudad donde se realizó el estudio está ubicada en la frontera con los Estados Unidos de América, por lo que prevalece una mezcla de culturas que resulta en una dieta diferente al resto de la República Mexicana. En conclusión en este estudio de corte transversal, la menor concentración de la PCR-us, se asoció con la mayor ingesta del grupo de frutas y vegetales y en menor grado con los cereales.

El incremento en el consumo de estos grupos puede ser una estrategia importante en la prevención de ECNT, en personas aparentemente sanas. AGRADECIMIENTOS Al personal del Centro de Diagnóstico de la Facultad de Medicina Mexicali, en especial al médico Edgar Alain Becerra por su entusiasmo y dedicación.

  1. Así como al personal del Laboratorio de Análisis Clínicos por su apoyo técnico, en particular a Lidia Montoya.
  2. Proyecto financiado por la Universidad Autónoma de Baja California.
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¿Qué pasa si el PCR está alto?

¿Qué es una prueba de proteína C reactiva (PCR)? – La prueba de proteína C reactiva mide el nivel de proteína C reactiva (PCR) en una muestra de sangre. La PCR es una proteína producida por el hígado. Normalmente, usted tiene niveles bajos de proteína C reactiva en su sangre.

Su hígado libera más PCR en su torrente sanguíneo si usted tiene inflamación en su cuerpo. Los niveles altos de PCR pueden significar que tiene un problema de salud serio que causa inflamación. La inflamación es la manera en que el cuerpo protege los tejidos y ayuda a sanar heridas, infección u otras afecciones.

La inflamación puede ser aguda (repentina) y temporal. Por lo general, este tipo de inflamación es útil. Por ejemplo, si usted se corta la piel, puede tornarse roja, hinchada y causar dolor por unos días. Estos son síntomas de inflamación. La inflamación también puede ocurrir dentro del cuerpo.

Si la inflamación dura demasiado, puede dañar tejidos sanos. A esto se le llama inflamación crónica (de larga duración). Las infecciones crónicas, ciertos trastornos inmunitarios y otras afecciones pueden causar inflamación crónica dañina. La inflamación crónica también puede suceder si sus tejidos se dañan o irritan repetidamente, por ejemplo, por fumar o por químicos en el ambiente.

Una prueba de proteína C reactiva puede mostrar si usted tiene inflamación en su cuerpo y cuánta tiene. Sin embargo, la prueba por sí misma no determina qué está causando la inflamación o que parte del cuerpo está inflamada. Otros nombres: proteína c-reactiva, PCR de alta sensibilidad; PCR-as

¿Cuáles son los valores normales de la proteína C reactiva?

El valor normal de PCR en nuestro laboratorio oscila entre 0 y 5 mg/dl.

¿Qué medicamento es bueno para bajar la proteína C reactiva?

Proteína C reactiva y fibrilación auricular. Un viejo marcador en busca de un nuevo sitio | Revista Española de Cardiología INTRODUCCIÓN La prevalencia y el impacto clínico de la fibrilación auricular (FA), el trastorno más frecuente del ritmo cardíaco, continúa creciendo. La fisiopatología de la FA es aún poco conocida y en general se admite que la mayoría de los casos se debe a fibrosis o degeneración del músculo auricular, enfermedad sinusal o de las vías de conducción y a la propia cardiopatía subyacente o al envejecimiento. En los últimos años es posible encontrar en la bibliografía gran cantidad de información sobre el papel de la proteína C reactiva (PCR) en la enfermedad cardiovascular como un predictor de eventos vasculares 1-3 y se han intentado identificar variables que pudieran aumentar o disminuir este factor de inflamación. La elevación de la PCR se ha identificado como un predictor pronóstico en individuos sanos, en pacientes con angina estable o inestable, en pacientes postinfarto de miocardio y tras una parada cardíaca. La posibilidad de que la inflamación asociada a la FA pueda ser demostrada con la ayuda de este marcador, la PCR, ha acaparado la atención reciente de muchos investigadores. En estudios histológicos, como el de Frustaci et al 4, se ha demostrado la presencia de infiltrados inflamatorios en biopsias de pacientes con FA aislada, ausentes en un grupo control. Asimismo, diversos estudios epidemiológicos han demostrado una asociación entre las concentraciones de PCR y la FA 5, En estudios de caso-control se ha demostrado una correlación entre las concentraciones de PCR y el resultado de la cardioversión 6, Es en este contexto donde se enmarca el artículo de Zarauza et al 7, publicado en este número de Revista Española de Cardiología. LA PROTEINA C REACTIVA: ORIGEN La inflamación produce múltiples respuestas distantes del lugar corporal donde se presenta. Muchos de estos cambios están acompañados de las llamadas proteínas reactantes de fase aguda (que acompañan tanto respuestas inflamatorias crónicas como agudas). La PCR es un reactante de fase aguda no específico de enfermedad que ha sido tradicionalmente empleado para detectar lesiones agudas, infecciones e inflamaciones, así como para evaluar la actividad de las enfermedades inflamatorias. Esta proteína se produce fundamentalmente en el hígado con el control de las citocinas, en especial de la interleucina-6, que es el polipéptido usado como señal celular producida por células activadas, generalmente macrófagos, y originada en el sitio patológico. La PCR, así llamada por su capacidad de precipitar el polisacárido C de Streptococcus pneumoniae, fue la primera proteína de fase aguda descrita y es un buen marcador sistémico de inflamación y daño tisular. MÉTODOS DE DETECCION DE LA PCR Las concentraciones basales de PCR se dividen en tercios en la población; 3 mg/l. Es en estos valores, previamente considerados «normales», donde las concentraciones de proteína C parecen tener valor predictivo. El refinamiento de las técnicas de laboratorio para detectar PCR (PCR ultrasensible) permite poner de manifiesto la inflamación de bajo grado asociada a la enfermedad vascular. Esto no está implementado en muchos laboratorios en la actualidad, que continúan proporcionando sólo valores > 3 mg o incluso especifican sólo el resultado «negativo» (valores cualitativos en relación con el punto de corte). Los viejos métodos analíticos estaban diseñados para detectar sólo concentraciones elevadas (> 8 mg/l). GUIAS CLINICAS Y PCR En unas guías clínicas publicadas sobre «Marcadores de inflamación y enfermedad cardiovascular» 8 se indicó que las concentraciones de corte de PCR de 3 mg/l correspondían a tasas de riesgo de eventos vasculares futuros bajo, moderado y alto, respectivamente. Se aconsejó la determinación de 2 muestras separadas por al menos 2 semanas. Esto es así porque la PCR se suele normalizar 2 semanas después del cese de la inflamación. Las concentraciones > 10 mg/l deben ser repetidas para descartar cualquier inflamación aguda y, en caso de ser persistentes, considerar una etiología no cardiovascular. En el estudio de Zarauza et al 7 cabe destacar que, como se deduce de los datos presentados, prácticamente todos los pacientes presentaban cifras < 10 mg/l. FACTORES QUE ALTERAN LAS CONCENTRACIONES DE PCR Las concentraciones de PCR pueden modificarse por múltiples características del paciente o por diferentes tratamientos. Fármacos como las estatinas, los fibratos, la niacina y los antiagregantes, así como la pérdida de peso y el ejercicio, han demostrado ser eficaces para reducir las concentraciones de PCR. Por otra parte, fármacos como las estatinas, los inhibidores de la enzima de conversión de la angiotensina y los bloqueadores de los receptores de la angiotensina II, entre otros, han mostrado eficacia para reducir las recurrencias de FA. Parte de este posible efecto antiarrítmico podría ser explicado a través de su actividad antiinflamatoria. Por desgracia, en el estudio de Zarauza et al 7 no se recogen los tratamientos concomitantes, por lo que desconocemos si las diferencias basales en ellos pudieron influir en las concentraciones de PCR y, por qué no, en el mantenimiento del ritmo sinusal. INFLAMACION EN LA GÉNESIS Y LA PERSISTENCIA DE LA FIBRILACION AURICULAR En estudios recientes se señala la presencia de un nexo entre los procesos inflamatorios y el desarrollo de la FA. La inflamación puede no ser solamente una respuesta al proceso arrítmico subyacente, sino una parte integral de éste (fig.1). Fig.1. Papel de la inflamación en la fibrilación auricular: ¿marcador, productor o ambos? Podría ocurrir tanto que el inicio de la fibrilación auricular activase directamente una inflamación o bien que la inflamación promoviera el comienzo y la perpetuación. Sin embargo, ambos mecanismos pueden estar interrelacionados. HTA: hipertensión arterial. El primer estudio que demostró la presencia de inflamación en pacientes con FA fue el de Frustaci et al 4, En las biopsias de 12 pacientes con FA aislada estos autores observaron la presencia de infiltrados inflamatorios, necrosis y fibrosis frente a las biopsias normales de un grupo de pacientes control. En 2001, Chung et al 9, mediante un diseño de casos y controles, evaluaron retrospectivamente la PCR en 131 pacientes con arritmias auriculares. La PCR se asoció con un aumento del doble de arritmias auriculares, después de su ajuste con múltiples variables de confusión (p < 0,001). Sin embargo, en este artículo no se indica si la inflamación es la causa o la consecuencia de la FA. Estos mismos autores demostraron que las concentraciones de PCR eran significativamente más altas en pacientes con FA paroxística o crónica que en los controles y, además, que las concentraciones eran más altas en el grupo con FA crónica que en el de FA paroxística. Asimismo, la FA es una complicación frecuente tras la cirugía cardíaca. Tras la realización de un bypass cardiopulmonar, las concentraciones de los marcadores inflamatorios y los complejos de complemento-PCR aumentan, con un pico en el segundo y tercer días poscirugía que coincide con el pico de incidencia de FA. Sin embargo, esta asociación puede ser inespecífica y simplemente reflejar la reacción a la fase aguda del estrés hemodinámico y quirúrgico 10, CLASIFICACION DE FIBRILACION AURICULAR, INFLAMACION Y PCR Las teorías fisiopatológicas de la FA incluyen que ésta sea iniciada por un aumento del automatismo en focos ectópicos, aislados o múltiples, generalmente en relación con las venas pulmonares o con el desarrollo de múltiples circuitos de reentrada en las aurículas. El sustrato anatómico se refiere a la arquitectura auricular (fibrosis, necrosis, infiltrados, etc.) y el sustrato electrofisiológico se refiere a la heterogeneidad de la aurícula (acortamiento del período refractario, pérdida de la adaptación a la frecuencia, enlentecimiento de la velocidad de conducción auricular, etc.). Los eventos moleculares y celulares que conducen al remodelado auricular con fibrosis, característico de la FA, parecen comprender alteraciones hemodinámicas, metabólicas, oxidativas e inflamatorias que actuarían en concierto con factores genéticos. Se han encontrado isoformas de la miosina, fibrosis y evidencia de daño oxidativo mediado por radicales libres en la aurícula de pacientes con FA. Podría ocurrir tanto que el inicio de la FA activase directamente la inflamación como que la inflamación promoviera el comienzo y la perpetuación de la FA. Sin embargo, ambos mecanismos pueden estar interrelacionados. La activación auricular rápida, provocada por un foco automático en la vena pulmonar, puede producir el inicio de la apoptosis en los miocitos auriculares. Este daño puede inducir una respuesta inflamatoria que sería, por tanto, la causa del remodelado estructural y favorecería el mantenimiento de la FA. Por otra parte, la presencia de inflamación sistémica con concentraciones elevadas de PCR puede predisponer a los pacientes a desarrollar FA. La activación local del complemento, mediada por la PCR ligándose a los componentes fosfolipídicos de las células dañadas y a patógenos extraños, amplificaría la inflamación local. La PCR también induce la secreción de citocinas, como la MCP-1, y la expresión de moléculas de adhesión por las células endoteliales, e incorpora directamente a monocitos a través de un receptor para la PCR. La PCR, además, sensibiliza las células endoteliales para la histólisis por células T infiltrantes. En pacientes con FA, el disbalance entre la perfusión y las demandas metabólicas puede conducir a isquemia de los miocitos auriculares, cambios estructurales microscópicos y taquicardiomiopatía auricular. Las adaptaciones del corazón a la frecuencia, conocidas como remodelado metabólico, eléctrico, contráctil y anatómico, se encuentran presentes en pacientes con FA y es tentador hipotetizar que la inflamación puede estar implicada, al menos en parte, en este proceso. La FA genera más FA y las asociaciones positivas con marcadores inflamatorios y la duración de la FA indican que la inflamación puede ser el mediador de este mecanismo. Por analogía con el papel de la PCR en la cardiopatía isquémica, la PCR no sería sólo un marcador de inflamación, sino que también desempeñaría un papel activo en su fisiopatología. Y lo opuesto, la PCR puede ser una consecuencia más que una causa en la fisiopatología. Los estudios epidemiológicos pueden identificar asociaciones, pero no pueden establecer la causalidad o los mecanismos. La PCR como marcador se ha propuesto que podría ser útil para evaluar la actividad de la FA y abre la puerta a nuevas intervenciones farmacológicas moduladoras del riesgo asociado con el aumento de esta proteína. PCR Y FIBRILACION AURICULAR, ÉXITO DE LA CARDIOVERSION Y RECURRENCIAS POSTERIORES En distintos estudios, casi todos publicados muy recientemente, se han analizado las concentraciones de PCR en pacientes que recibieron cardioversión eléctrica por FA (tabla 1) 6,11-15, Psychari et al 16 analizaron las concentraciones de la proteína C y la interleucina-6 en relación con el tamaño auricular izquierdo y la duración de los episodios en pacientes con FA y, a diferencia de Zarauza et al 7, sí encontraron correlación con estos parámetros. La PCR fue un predictor independiente de FA, al compararlo con pacientes-control, y estuvo correlacionada positivamente con el tamaño auricular y las concentraciones de interleucina-6 y de forma negativa con la función ventricular izquierda. Las concentraciones de interleucina-6 estuvieron positivamente relacionadas con la duración de la FA antes de la cardioversión. La relación entre las concentraciones de la PCR y la interleucina-6 con el tamaño auricular izquierdo y la duración de la FA pueden indicar que la inflamación puede participar en el proceso de remodelado auricular. En un estudio de 106 pacientes con FA cardiovertida en el que se analizaron las concentraciones de PCR y las recurrencias 6 con un seguimiento de 140 ± 144 días, las concentraciones de PCR fueron un predictor independiente de recurrencia de FA ( odds ratio = 5,30; intervalo de confianza del 95%, 2,46-11,5). TABLA 1. Concentraciones de proteína C reactiva y recurrencia de la fibrilación auricular en distintas series Sin embargo, no todos los estudios han demostrado la capacidad predictora de recurrencias de FA poscardioversión. Así, Conway et al 11 analizaron las concentraciones de PCR, interleucina-6, activación plaquetaria, daño endotelial, factor tisular y fibrinógeno en 54 pacientes. Las concentraciones de la PCR fueron predictoras del éxito agudo de la cardioversión (pacientes con éxito 2 mg/l y sin éxito 3,2 mg/l; p = 0,04), pero no tuvieron capacidad predictora del resultado a los 2 meses poscardioversión (en pacientes con FA, 0,29 mg/l, y en pacientes con ritmo sinusal, 2 mg/l; p = 0,07). El resto de los parámetros analizados no tuvo capacidad predictora inicial ni a los 2 meses. Tampoco en el estudio de Zhang et al 17 las concentraciones de PCR poscirugía sirvieron para distinguir a los pacientes con y sin FA. En este mismo estudio, las estatinas sí tuvieron capacidad de reducir la FA de forma independiente de las concentraciones de PCR. Asimismo, en un estudio de Cosgrave et al 12 realizado en 81 pacientes con FA que recibieron cardioversión eléctrica, los valores de PCR no sirvieron para discriminar el éxito agudo de la cardioversión y tampoco la recurrencia de la FA a los 2 meses. En el estudio de Zarauza et al 7 llama la atención que las concentraciones de PCR no fueran diferentes en el grupo de fracaso agudo de la cardioversión eléctrica frente al grupo con éxito. Y esto, pese a que la FA era de mucha mayor duración (en algunos pacientes posiblemente superiores a 2 años). Ello nos debe hacer pensar en la supuesta utilidad como marcador de «actividad» inflamatoria, así como la necesidad de conocer individualmente los cambios evolutivos de la PCR, si es que hay. Dernellis et al 18 presentaron un estudio aleatorizado diseñado para evaluar la hipótesis de que la terapia antiinflamatoria disminuiría la recurrencia de FA en pacientes tratados en una fase temprana de la enfermedad. Demostraron que los pacientes que recibieron metilprednisolona tras su primer episodio de FA persistente sintomática presentaron menos recurrencias, lo cual se correlacionó con menores concentraciones plasmáticas de PCR. Las concentraciones medias de PCR durante el seguimiento se correlacionaron con el riesgo de recurrencia de la FA y, lo más importante, los pacientes de distintos grupos con similares concentraciones de PCR tenían también tasas parecidas de recur rencia de FA, lo que apoyaba el concepto de que son los efectos antiinflamatorios los que disminuyen la recurrencia. Estos mismos autores también publicaron un estudio 19 en 80 pacientes en el que observaron el efecto de atorvastatina en la reducción de la proteína C y, a la vez, de la FA paroxística. En este estudio aleatorizado consiguieron controlar los episodios en un 65% del grupo tratado frente a sólo un 10% del grupo placebo. Las concentraciones basales de la PCR eran de 6,4 mg/l en el grupo placebo y de 5,8 mg/l en el grupo atorvastatina. Tras el tratamiento, el grupo placebo tenía unos valores de 6,1 mg/l y el grupo atorvastatina de 2,8 mg/l (p = 0,001). También hay estudios que sugieren que los inhibidores de la angiotensina pueden reducir la FA basándose en un mecanismo antiinflamatorio 20, LIMITACIONES DEL ESTUDIO Los hallazgos deben ser interpretados cuidadosamente debido a las limitaciones inherentes al diseño, que pueden incluir un sesgo de selección y factores de confusión conocidos y aún desconocidos. La prueba de causalidad evidentemente no puede ser demostrada. Además, muchos estudios, como el presente, están basados en medidas basales únicas de PCR que pueden no reflejar el proceso inflamatorio a lo largo del tiempo. Otra limitación es la falta de datos de parámetros de inflamación en los pacientes antes del comienzo de la FA. Los datos actuales no permiten afirmar si la inflamación es un mediador o un perpetuador de la FA, es decir, si es un epifenómeno o una vía causal. La asociación de la PCR con factores de riesgo metabólico puede proporcionarle de forma indirecta parte de su valor predictivo y no clarifica estrategias de tratamiento. UTILIDAD CLINICA Estudios como el presente, por el que debemos felicitar a los autores, nos proporcionarán muchos marcadores potenciales candidatos para ser analizados de forma sistemática en la evaluación de los pacientes en el futuro. La estratificación de riesgo es importante si nos dirige a encauzar la terapia y los recursos hacia los grupos con mayor beneficio. La utilidad clínica de la medida de la PCR se deberá medir sobre la base de que nos permita elaborar una estrategia, farmacológica o no, de prevención de la FA. Para esto debe aclararse si la inflamación por sí misma es un factor de riesgo modificable y podría ser la base para el desarrollo de nuevas terapias para los pacientes con FA. IMPLICACIONES CLINICAS Y CONCLUSIONES La PCR podría no ser sólo un marcador de inflamación en pacientes con FA, sino desempeñar un papel activo en su fisiopatología. Por otra parte, la PCR puede ser una consecuencia, más que una causa, en la fisiopatología relacionada con la FA. Los estudios epidemiológicos pueden identificar la asociación, pero no pueden establecer la causalidad, ya que esto requiere otras investigaciones clínicas. La determinación de la actividad inflamatoria en la FA mediante un marcador sencillo nos abriría nuevas puertas hacia una intervención farmacológica que modulara esta inflamación (aspirina, estatinas, fibratos, bloqueadores de la angiotensina, etc.). Correspondencia: Dr.A. Hernández Madrid. Unidad Arritmias. Hospital Ramón y Cajal. Ctra. de Colmenar Viejo, Km 9,100.28034 Madrid. España. Correo electrónico: : Proteína C reactiva y fibrilación auricular. Un viejo marcador en busca de un nuevo sitio | Revista Española de Cardiología

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¿Que no debo comer si tengo inflamación?

Alimentos inflamatorios que debemos evitar: – Si o si, azúcar ¡fuera!

Bollería procesada industrial: galletas, bollos y helados. Caramelos, gominolas y chucherías en general. Refrescos y zumos que contienen muchísimo azúcar y otros añadidos que afectan además a nuestra salud ósea. Por no hablar de la cafeína Harinas blancas refinadas: pan y pasta. Hay pasta de trigo Sarraceno o de harina de legumbres que tiene menor índice glucémico y no tiene glúten. Si has de comer pan, mejor hazlo tú, con harina de almendras o Sarraceno o al menos búscalo de masa madre 100% Aperitivos o snacks: patatas fritas, gusanitos, cortezas Carnes procesadas y rojas: embutidos, salchichas, vaca y cordero. Aceites vegetales refinados como: girasol, maíz y soja. Cualquier alimento procesado como pizzas, rebozados congelados, etc

Al final, estas recomendaciones, no son mas, que «comer con lógica». Tenemos una buena dieta mediterránea qué nos puede ayudar a llevar una dieta antiinflamatoria sin introducir grandes cambios en nuestro patrón alimenticio. Podemos mantener la inflamación a raya y mejorar nuestra salud con esta dieta.

Un buen ejemplo de menú diario según la, sería desayunar frutas o avena con bayas; almorzar ensalada de verduras de hoja verde oscura (brócoli, kale, espinacas, acelgas, coles de Bruselas) con judías, nueces y semillas; y cenar proteína magra (huevo, carne de pollo, lentejas, atún) con verduras más coloridas y una fruta de postre.

Si acompañas esta dieta, con un poco de ejercicio físico diario, buena hidratación, dormir la horas necesarias y tomar el sol, tu cuerpo y salud te lo agradecerá. Que tu alimento sea tu medicina y que tu medicina sea tu alimento(Hipócrates) : Cómo debería ser mi alimentación si tengo linfedema

¿Cómo bajar la proteína en el cuerpo?

¿Se puede prevenir? – Cualquier persona puede padecer proteínas en la orina y, por lo tanto, es importante ser conscientes de su riesgo. Existen algunos consejos prácticos que pueden ayudar a evitar problemas con el exceso de proteínas:

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Realizar pruebas de sangre y orina de forma regular si tiene síntomas o está en riesgo de sufrir proteinuria. Beber agua frecuentemente Equilibrar la dieta y comer mucha fibra Mantener una condición controlada si se tiene hipertensión o diabetes

¿Cuánto tarda en bajar la proteína C reactiva?

Los niveles de PCR disminuyen rápidamente tras la resolución de la inflamación, con una semivida de eliminación estimada en 4-9 h.

¿Qué quiere decir proteína C reactiva?

¿Qué es lo que se analiza? – La proteína C reactiva (PCR) es una proteína que se produce en el hígado. La concentración de PCR en sangre aumenta cuando existe una enfermedad que causa inflamación en alguna parte del cuerpo. La prueba de PCR mide la cantidad de PCR en la sangre para detectar inflamación debido a situaciones agudas o para monitorizar la actividad de procesos o enfermedades crónicas,

La proteína C reactiva (PCR) es un reactante de fase aguda, Esto significa que se secreta hacia la circulación sanguínea pocas horas después del inicio de una infección o de un proceso inflamatorio. Se observan concentraciones elevadas en sangre en el curso de traumatismos, infarto agudo de miocardio, en enfermedades autoinmunes y en infecciones bacterianas graves como una sepsis,

La concentración de PCR puede multiplicarse por mil en respuesta a un proceso inflamatorio y su aumento en sangre puede preceder al dolor, la fiebre, otros indicadores clínicos y signos y síntomas, La PCR no es una prueba diagnóstica aunque proporciona información acerca de la existencia o no de inflamación.

Esta información puede ser muy valiosa para el médico ya que, junto a los signos y síntomas que presenta el individuo, un examen físico exhaustivo y otras pruebas adicionales le permitirá establecer si la persona en cuestión sufre algún trastorno inflamatorio o está experimentando un brote o crisis de una enfermedad crónica.

Esta prueba estándar de PCR no debe confundirse con una prueba de PCR ultrasensible (PCR-us), Estas son dos pruebas diferentes que miden la PCR y cada prueba mide un rango diferente de concentración de PCR en la sangre para diferentes propósitos:

La prueba estándar de PCR mide concentraciones altas de la proteína que se observan en enfermedades que causan una inflamación significativa. Mide la PCR en el rango de 8 a 1.000 mg /L (o de 0,8 a 100 mg /dL).La prueba de PCR-us detecta con precisión concentraciones más bajas de la proteína que los medidos por la prueba estándar de PCR y se utiliza para evaluar a las personas en cuanto al riesgo de enfermedad cardiovascular, Mide la PCR en el rango de 0,3 a 10 mg / L.

¿Qué debo hacer si mi PCR es positivo?

Examen en centro de salud Si usted cuenta un examen de una prueba de detección de antígenos o PCR para SARS-CoV-2 positiva, tomada en un centro de salud habilitado por la Autoridad Sanitaria, debe solicitar la licencia en el establecimiento.

¿Qué significa PCR 6?

Test

  • PROTEINA C REACTIVA
  • Sinonimia : PCR
  • Método: técnica de aglutinación (prueba con látex) cualitativa o semicuantitativa, turbidimetría, nefelometría, inmunodifusión radial (IDR), enzimoinunoensayo (ELISA), fluorométricos Los tests de látex tienen escasa precisión y problemas de prozona y falsos positivos por factor reumatoideo (FR) Los tests de nefelometría y turbidimetría tienen buena precisión detectan en un rango de 5-150 mg/l
  • Falsos positivos por altas concentraciones de FR y por las inmunoglobulinas de los complejos inmunes PCR anti-PCR, y también por lípidos.
  • Muestra: suero.

Valor de referencia: Adultos y niños: 0.068-8.2 mg/l mediana 0.58 mg/l Recién nacido y sangre de cordón: 2.10 mg/l tiene mayor riesgo de infarto de miocardio. El nivel normal en el adulto es menor de 5 mg/l. Los valores plasmáticos superiores a 8 mg/l se consideran patológicos.

  • Los sueros cuya concentración supera 200mg/l pueden dar un fenómeno de zona.
  • Significado clínico: La PCR es una proteína de fase aguda que aumenta en el suero resultado de la liberación de interleuquina 6.
  • Indica presencia de inflamación pero algunos tumores malignos como enfermedad de Hodgkin y carcinoma renal pueden producir IL-6 que inducen una respuesta de fase aguda, con fiebre y altas concentraciones de PCR.

Es una proteína no glicosilada de síntesis hepática, la síntesis extrahepática no contribuye a los niveles en suero. La síntesis normal diaria es de 1-10 mg/día incrementando a 1 gr/ día en casos de inflamación aguda. La vida media en circulación es de 19 horas.

La función biológica es la unir una gran cantidad de sustancias endógenas y exógenas y su remoción de la sangre y los tejidos por opsonización. Recientes evidencias sugieren que la ateroesclerosis es un proceso inflamatorio crónico con altas concentraciones de PCR (3.4 mg/l) se encuentran en pacientes con enfermedad coronaria, pero no habiendo correlación con la severidad de la enfermedad.

La PCR refleja un proceso ateroesclerótico difuso en el sistema vascular mejor que el grado de obstrucción localizada de las lesiones coronarias La ateroesclerosis es una inflamación crónica que envuelve una combinación de condiciones bioquímicas, físicas y procesos infecciosos.

  1. La concentración de PCR aumenta varios años antes del primer evento cardíaco o cerebrovascular.
  2. En pacientes con angina inestable es un buen predictor.
  3. PCR y lípidos son predictores de futuros eventos coronarios en hombres y mujeres.
  4. Es un reactante de fase aguda producida por los hepatocitos, usado como indicador de estados infecciosos o estados inflamatorios, incluyendo fiebre reumática activa y artritis reumatoidea.

La proteína C se ha detectado en una amplia variedad de enfermedades, como infecciones bacterianas agudas, enfermedades inflamatorias diversas, proceso neoplásicos. Se halla en suero en forma de un complejo glucoproteico. La PCR es una globulina con movilidad cerca de la zona gamma.

  1. Su determinación es importante debido a que aumenta rápido al comienzo de la enfermedad, 14-26 horas luego de la inflamación o injuria tisular y desaparece en la etapa de recuperación, apareciendo sólo durante la fase activa del proceso inflamatorio.
  2. Utilidad clínica

Evaluación: su determinación es una medida de un proceso inflamatorio, injuria aguda, infección bacteriana o inflamatoria como la fiebre reumática y la artritis reumatoidea en fase aguda. Es una prueba inespecífica. Se usa como prueba rápida ante la presunción de infección bacteriana (PCR alta) contra infección vírica (PCR baja).

  1. Sensible a la activación de neutrófilos.
  2. Es usada por los reumatólogos para evaluar la progresión o remisión de una enfermedad autoinmune.
  3. Aumentos progresivos correlacionan con aumento de la inflamación /injuria, es más sensible y responde más rápidamente que la eritrosedimentación.
  4. La PCR se halla aumentada en pacientes con angina inestable, infarto de miocardio tiene uso pronóstico en los infartos de miocardio y angina inestable.

Es un predictor de riesgo de infarto de miocardio accidente cerebro vascular o enfermedad vascular periférica en individuos asintomáticos sin enfermedad coronaria evidente. Es útil en detección de infecciones ocultas, particularmente, en leucemias y en pacientes luego de una operación.

  • La PCR reacciona con el polisacárido de los neumococos, con DNA, nucleótidos, lípidos y otros polisacáridos.
  • Se usa de forma semejante a la eritrosedimentación, pero es más sensible, es un indicador de respuesta mejor que la eritrosedimentación.
  • Indica la intensidad de la enfermedad.
  • Evaluación: la PCR puede usarse para la detección temprana de infecciones post operatoria.

Diagnóstico diferencial de apendicitis y enfermedad pelviana inflamatoria aguda. De enfermedad de Crohn (PCR alta) de colitis ulcerosa (PCR baja). De artritis reumatoidea (PCR alta) de lupus eritematoso sistémico no complicado (PCR baja). Evaluación: es útil en proyectar la severidad de la pancreatitis, junto con la proteína amiloide A del suero.

Screening para distinguir pielonefritis de hidronefrosis no complicada. Monitoreo de la terapia: Seguimiento del tratamiento con agentes antiinflamatorios (luego del tratamiento, la PCR se normaliza antes que la eritrosedimentación). En la fiebre reumática su nivel es elevado durante la fase aguda y desciende a niveles normales con el tratamiento adecuado.

En la mayoría de los pacientes con artritis reumatoidea activa, los niveles de PCR están elevados y aunque disminuyen con la terapéutica, puede ocurrir que los valores normales no se recuperen. Para evaluar pacientes con artritis es preferible la medición en suero que en líquido sinovial.

Una elevada concentración de PCR en suero carece de valor diagnóstico fuera del contexto clínico del paciente. La concentración de esta proteína aumenta de forma muy rápida en las enfermedades inflamatorias, incluso pocas horas de haberse iniciado alcanza un máximo en los primeros días y decrece hasta niveles no detectables al cabo de unos 10 días.

Esta prueba detecta casos de pacientes con fiebre reumática y artritis reumatoidea. Evaluación: es particularmente útil en detectar infección oculta, apendicitis aguda, particularmente en leucemia y el post operatorio en una recuperación no complicada.

En un post operatorio la PCR tiene un pico en el tercer día post operatorio y regresa a valores prequirúrgicos el día 7. Evaluación: es útil en la evaluación de la extensión ó reinfarto luego de un infarto de miocardio. Resumiendo: Confirma presencia de patología aguda (infección, infarto de miocardio, trombosis venosa profunda) Sugiere presencia de enfermedades crónicas (artritis reumatoidea, enfermedades del tejido conectivo) Puede predecir la probabilidad de infarto de miocardio accidente cerebro vascular, angina de pecho Puede diferenciar colitis ulcerosa de enfermedad de Crohn.

Detecta complicaciones infecciosas post operatorias Diagnóstico y monitoreo de infecciones cuando las pruebas son muy lentas y/o imposibles. Rápida identificación de infecciones en pacientes de alto riesgo, neonatos, inmunosuprimidos y transplantes de médula ósea.

  • Indica presencia de infección como consecuencia de la ruptura de membranas.
  • Variables preanalíticas :

Aumentado: Trauma, cirugía, neonatos, embarazo, trabajo de parto, transplante renal, hemodiálisis, endotoxinas, ejercicio; fumadores, altitud. En personas de edad avanzada aumenta la frecuencia de niveles positivos elevados. Disminuido:Alcohol. Falsos positivos: los sueros con alta concentración de factor reumatoideo pueden elevar falsamente los títulos de PCR, por una reacción inespecíficas.

  1. Variables por enfermedad :
  2. Aumentado: Enfermedad de Crohn, artritis reumatoidea, artritis reumatoidea juvenil, espondilitis anquilosante, artritis psoriásica, síndrome de Reiter, osteoartritis, polimialgia reumática, vasculitis sistemica,
  3. enfermedad del tejido conectivo, enfermedad inflamatoria intestinal, leucemia aguda, transplante de medula ósea, ruptura prematura de membrana, pancreatitis aguda, tuberculosis pulmonar, septicemia, neoplasma benigno de tejido cardiovascular, meningitis bacteriana, infarto agudo de miocardio, pielonefritis aguda, infarto renal, lupus eritematoso sistémico, fiebre reumática, osteomielitis, gangrena, enfermedad maligna difusa, en recién nacidos como respuesta a una infección aguda, tularemia, infección bacteriana, infección por adenovirus, parainfluenza, infección viral, síndrome de Behcet, cáncer gástrico, cáncer colorrectal, cáncer de pulmón, enfermedad maligna, enfermedad de Hodking, mieloma múltiple, leucemia mieloide crónica, gamapatía monoclonal de origen indeterminado (MGUS),trombocitosis,depresión, poliarteritis nodosa, infección por virus sincisial respiratorio, neumonía bacteriana, infección por Mycoplasma pneumoniae, neumonía atípica, fluorosis, apendicitis aguda, colitis ulcerosa, enterocolitis, diverticulitis, pancreatitis aguda,
  4. Disminuido:Colitis ulcerosa, formas no complicadas de lupus eritematoso sistémico (LES).
  5. Variables por drogas :
  6. Aumentado:Estrógenos, anticonceptivos orales (efecto de los estrógenos).
  7. Disminuido:Anticonceptivos orales (efecto de la progesterona), antibióticos, terapia antimicrobiana, budesonida, dexametasona, dopexamina, genfibracil, lefluonomide, metotrexato, antiflamatorios no esteroides, penicilamina, pentopril, prednisolona, prednisona, prinonide, sulfasalazona.
  8. Bibliografía :

1. LotharT. Clinical Laboratory Diagnostics: Use and assessment of clinical laboratory results, English edition, 1998.2. Mandel, Bennett and Dolin. Enfermedades infecciosas principios y prácticas. Editorial Panamericana, 4ª edición; Madrid, España. Año 1997 3.

¿Cuánto es el valor normal de PCR en niños?

El valor de referencia normal para esta proteína es hasta 10 mg/L.

¿Qué quiere decir PCR?

| 24/03/2020 | ​Manejo de uno de los test rápidos de diagnóstico, basado en el análisis de una muestra nasofaríngea que permite un análisis antigénico para confirmar la infección. La PCR, siglas en inglés de ‘Reacción en Cadena de la Polimerasa’, es una prueba de diagnóstico que permite detectar un fragmento del material genético de un patógeno.

En la pandemia de coronavirus, como en tantas otras crisis de salud pública relacionadas con enfermedades infecciosas, se está utilizando para determinar si una person a está infectada o no con coronavirus. A esta herramienta se están sumando en los últimos días los test de diagnóstico rápido, más sencillos y rápidos.

La investigadora del Área de Virología del Centro Nacional de Microbiología del ISCIII Inmaculada Casas, que forma parte del comité científico del coronavirus seleccionado por el Gobierno, explica las diferencias entre ambas técnicas, y señala la importancia de poder contar con herramientas más ágiles para impulsar el diagnóstico de la enfermedad.

  • La importancia de la PCR es tal que su uso es muy común en los laboratorios de microbiología de los Hospitales, Centros de Investigación y Universidades.
  • Se basa en las características de estabilidad al calor de una enzima polimerasa, cuyo hallazgo y posterior aplicación mereció el Premio Nobel de Medicina, concedido a Kari Mullis y Michael Smith en 1993.

Mediante la PCR se localiza y amplifica un fragmento de material genético que en el caso del coronavirus es una molécula de ARN. Si, tras el análisis en un laboratorio de microbiología de una muestra respiratoria de una persona sospechosa de estar infectada, la prueba detecta ARN del virus, el resultado es positivo y se confirma que esa persona está infectada por el SARS-CoV-2.

Si la técnica de PCR no detecta el material genético del virus, la persona no estaría infectada; cuando hay una sospecha clínica importante se debe realizar otra prueba para asegurar que el paciente no está infectado por el virus. Inmaculada Casas explica las diferencias entre PCR y test rápidos. La PCR es una prueba que presenta un grado de complejidad, por lo que necesita personal entrenado y preparado para su realización.

Tiene unas características básicas que son: alta especificidad, ya que puede diferenciar entre dos microorganismos muy cercanos evolutivamente; alta sensibilidad, ya que puede detectar cantidades de 20 copias/ml, o incluso menos, de material genético viral, y finalmente es precoz porque se detecta virus en las primeras fases de la infección respiratoria.

¿Qué variantes de PCR existen?

En este video hemos visto las variantes más empleadas de la PCR: la RT-PCR, la anidada, la multiplex y la PCR cuantitativa.

¿Qué es el límite clínico?

En el campo de la medicina, conjunto de valores que el médico utiliza para interpretar los resultados de las pruebas en un paciente.

¿Cómo se controla la proteína C reactiva?

Frutas y cítricos – La vitamina C, E y los flavonoides son ideales para bajar la proteína C reactiva naturalmente y la inflamación de los tejidos. Estos compuestos podemos encontrarlos en la fruta, sobre todo, en los cítricos como las naranjas, limones, pero también en algunas tropicales como los kiwis, el pomelo o los mangos.

¿Cómo saber si tengo mucha proteína en el cuerpo?

Exceso de proteínas alimentarias: olor desagradable – El amoníaco, que es uno de los metabolitos de las proteínas, tiene un olor característico e intenso. El aumento de su nivel provocado por el exceso de proteínas en la dieta puede provocar un olor desagradable en el sudor y la orina, mal aliento (la llamada halitosis) y gases intensos.

¿Qué debo hacer si mi PCR es positivo?

Examen en centro de salud Si usted cuenta un examen de una prueba de detección de antígenos o PCR para SARS-CoV-2 positiva, tomada en un centro de salud habilitado por la Autoridad Sanitaria, debe solicitar la licencia en el establecimiento.

¿Qué pasa cuando tienes mucha proteína en la sangre?

¿Qué significan los resultados? – Sus resultados muestran si tiene niveles de proteínas totales normales, altos o bajos. También indican si su proporción de albúmina y globulina (A/G) es normal, alta o baja. Si sus niveles de proteína totales están bajos, eso puede significar que tiene:

  • Enfermedad del hígado
  • Enfermedad de riñón
  • Desnutrición, el cuerpo no recibe las calorías, vitaminas o minerales necesarios para una buena salud.
  • Síndrome de malabsorción, en el que el intestino delgado no puede absorber suficientes nutrientes de los alimentos. Los síndromes de malabsorción incluyen la enfermedad celíaca y la enfermedad de Crohn,

Si sus niveles de proteínas totales están altos, eso puede significar que tiene:

  • Una infección, como VIH o hepatitis viral
  • Mieloma múltiple, un tipo de cáncer de la sangre

Si su relación A/G está baja, la causa puede ser:

  • Una enfermedad autoinmunitaria, como lupus
  • Una enfermedad del hígado, como cirrosis
  • Enfermedad de los riñones

Si su relación A/G está alta, la causa puede ser:

  • Ciertos tipos de trastornos genéticos
  • Leucemia

Si tiene preguntas sobre sus resultados, consulte con su profesional de la salud. Obtenga más información sobre las pruebas de laboratorio, los rangos de referencia y el significado de los resultados,

¿Cómo bajar la proteína en el cuerpo?

¿Se puede prevenir? – Cualquier persona puede padecer proteínas en la orina y, por lo tanto, es importante ser conscientes de su riesgo. Existen algunos consejos prácticos que pueden ayudar a evitar problemas con el exceso de proteínas:

Realizar pruebas de sangre y orina de forma regular si tiene síntomas o está en riesgo de sufrir proteinuria. Beber agua frecuentemente Equilibrar la dieta y comer mucha fibra Mantener una condición controlada si se tiene hipertensión o diabetes

¿Cómo bajar los niveles de proteína C reactiva ultrasensible?

¿Hay algo más que debería saber? – La concentración de PCR en sangre puede reducirse al tomar antiinflamatorios no esteroideos (como aspirina, ibuprofeno, naproxeno) o estatinas (fármacos que hacen disminuir el colesterol). La concentración de PCR se verá reducida ya que ambas clases de fármacos (antiinflamatorios y estatinas) reducen la inflamación y por lo tanto contribuyen a disminuir la PCR.