Sifilis Como Se Contagia?

28.08.2023 0 Comments

– La sífilis es una infección de transmisión sexual (ITS) causada por una bacteria. Si no se la trata, la enfermedad persiste durante años y puede causar problemas de salud graves. La sífilis se divide en cuatro etapas: La sífilis temprana consta de la sífilis primaria, la sífilis secundaria y la sífilis temprana latente, mientras que la sífilis tardía consta de la sífilis latente tardía y la sífilis terciaria.

  • La sífilis se puede contraer a través del contacto sexual directo con una úlcera infecciosa (chancro) existente en los genitales, el ano, el recto, los labios o la boca, mediante relaciones sexuales vaginales, anales u orales sin protección con una persona que tenga sífilis.
  • Se puede contraer de nuevo aunque ya se la haya tenido en el pasado y se haya recibido tratamiento.

La transmisión sexual se produce generalmente durante las infecciones primaria, secundaria o latente temprana. La sífilis también se puede contagiar a través de transfusiones de sangre. Alrededor de un 50% de las embarazadas con sífilis no tratada transmiten la infección al hijo antes del nacimiento.

El uso correcto y uniforme de preservativos reduce significativamente el riesgo de infección. Si las úlceras se encuentran en una zona no cubierta por el preservativo puede producirse la transmisión. La sífilis congénita es prevenible mediante la detección temprana y el tratamiento inmediato para la sífilis en las embarazadas.

Los síntomas varían en las diferentes etapas. Generalmente empiezan 21 días después de la infección, pero pueden aparecer en un plazo de entre 9 y 90 días. La sífilis primaria se manifiesta generalmente por una única úlcera (chancro) en el lugar de la inoculación.

El chancro primario puede pasar desapercibido. Si no se la trata, la enfermedad progresa a la etapa secundaria que puede causar erupciones cutáneas, fiebre y ganglios linfáticos hinchados. La erupción cutánea de la sífilis secundaria puede ser muy diversa y puede imitar otros trastornos infecciosos o no infecciosos, pero afecta de manera característica a las palmas de las manos y las plantas de los pies.

La erupción cutánea es con frecuencia simétrica y no causa escozor, pero puede tener varias manifestaciones y puede ser lo bastante pequeña como para pasar desapercibida. En las áreas del cuerpo calientes y húmedas, como el ano y los labios vulvares, aparecen lesiones blancas o grises sobreelevadas como consecuencia de la diseminación de los treponemas procedentes de la lesión primaria.

  1. Los signos y síntomas de la sífilis secundaria se resuelven espontáneamente, incluso sin tratamiento, pero si no se trata al paciente este pasa a la etapa latente.
  2. En la etapa latente, que puede durar años, las bacterias continúan estando presentes en el organismo, pero no hay ningún signo ni síntoma.

La mayoría de los pacientes continúan en la etapa latente si no reciben tratamiento, pero alrededor de un 25% presentan una sífilis terciaria, Las manifestaciones principales de la sífilis terciaria son la enfermedad neurológica (neurosífilis), las enfermedades cardiovasculares (cardiosífilis) y los granulomas (lesiones gomosas o goma sifilítica).

La sífilis terciaria puede afectar a cualquier órgano del cuerpo hasta 30 años o más después de la infección y puede resultar mortal. La neurosífilis puede aparecer en cualquier etapa de la infección sifilítica, incluso en los primeros meses. Las manifestaciones neurológicas iniciales consisten en alteraciones agudas del estado mental, meningitis (inflamación de las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal), accidente cerebrovascular, disfunción de pares craneales, y anomalías auditivas u oftálmicas y oculares.

Si una mujer embarazada tiene sífilis puede producirse una transmisión maternoinfantil. La transmisión maternoinfantil de la sífilis (sífilis congénita) suele ser devastadora para el feto en los casos en los que la infección materna no se detecta y trata de manera suficientemente temprana en el embarazo.

Si la sífilis no se trata durante el embarazo puede conducir a una prematuridad, peso bajo al nacer, mortinatalidad, muerte poco después del nacimiento u otras secuelas en el recién nacido, incluidas las manifestaciones inflamatorias que afectan a los ojos, oídos y articulaciones, así como malformaciones esqueléticas debidas al daño durante el desarrollo en las etapas tempranas de la sífilis.

Es importante tener presente que muchos recién nacidos con infección sifilítica pueden no mostrar síntomas ni signos clínicos evidentes. La transmisión maternoinfantil de la sífilis puede prevenirse mediante la detección y el tratamiento tempranos con el antibiótico apropiado (penicilina).

  • El diagnóstico de la sífilis se basa generalmente en la anamnesis, la exploración física y las pruebas de laboratorio.
  • Las pruebas diagnósticas rápidas (PDR) en el lugar de atención para el tamizaje de las infecciones de sífilis pueden proporcionar los resultados en 10 a 15 minutos y pueden realizarse en cualquier entorno ya que no requieren una conservación refrigerada ni equipos de laboratorio.

La OMS recomienda el uso, en embarazadas, de una PDR doble para detectar infecciones para el VIH y la sífilis. Sin embargo, un resultado positivo de una PDR de sífilis no permite diferenciar entre la infección activa y las infecciones tratadas anteriormente, aunque es un recurso importante para el inicio del tratamiento, sobre todo en las embarazadas y en los grupos poblacionales a los que es difícil llegar.

  • Sin embargo, ahora se encuentran disponibles PDR que pueden detectar tanto la infección activa de sífilis como la pasada.
  • Para obtener más información, consulte las Directrices de la OMS sobre el tamizaje y el tratamiento de la sífilis en embarazadas (Sólo en inglés),
  • En la mayoría de los casos, la sífilis puede curarse fácilmente con antibióticos (penicilina).

El feto también puede curarse fácilmente con el tratamiento, y el riesgo de resultados adversos en el feto es mínimo si la madre recibe un tratamiento adecuado durante la fase inicial del embarazo (de ser posible, antes del segundo trimestre). Puede consultarse información más detallada sobre el tratamiento en la Directrices de la OMS para el tratamiento de sífilis (Sólo en inglés),

¿Cuál es la forma de contagio de la sífilis?

¿Cómo podría contraer la sífilis? – Toda persona sexualmente activa puede contraer la sífilis, la cual se transmite de persona a persona a través del contacto directo con una llaga sifilítica. En los hombres, las llagas aparecen principalmente en los genitales externos, el ano o el recto.

También pueden salir en los labios y la boca. Como hombre homosexual o bisexual, usted debería saber que puede infectarse con la sífilis durante las relaciones sexuales anales u orales, al igual que con las vaginales. En ocasiones las llagas pueden producirse en áreas que no quedan cubiertas por el condón, o sea que podría contraer la sífilis por el contacto con estas llagas, aunque esté usando un condón.

No se puede contraer la sífilis a través del contacto casual con objetos como el asiento de los inodoros, las manijas de las puertas, en las piscinas, las bañeras regulares o de hidromasaje, ni por compartir la ropa o los utensilios para comer.

¿Cómo se contagia el sífilis y cómo se previene?

La forma más segura de prevenir la sífilis es no tener relaciones sexuales o tenerlas solo con alguien que no esté infectado y que tenga relaciones sexuales solo con usted. Los condones pueden reducir su riesgo de contraer sífilis si los usa en forma correcta y cada vez que tenga relaciones sexuales.

¿Cuánto tiempo dura el tratamiento de la sífilis?

Disponible módulo formativo: Volumen 37 – Número 6. Saber más Resumen La sífilis está causada por la espiroqueta Treponema pallidum subsp. Pallidum, que se transmite por vía sexual o vertical durante la gestación. Su incidencia se ha incrementado en los últimos años, especialmente entre los hombres que tienen sexo con hombres. Sin tratamiento, la infección progresa en distintas fases que terminan en complicaciones irreversibles neurológicas y cardiovasculares. Para su clasificación diferenciamos entre sífilis precoz (primaria, secundaria y latente de menos de un año), que es infecciosa, de la sífilis tardía (latente de más de un año y terciaria), en la que el paciente no es contagioso. El diagnóstico y el tratamiento no es sencillo debido a la gran variedad de manifestaciones clínicas y a la dificultad en la interpretación de las pruebas serológicas. El tratamiento de la sífilis se basa en la administración de penicilina o de doxiciclina en casos de alergia. Con azitromicina se han descrito fracasos terapéuticos y se han encontrado resistencias. Los pacientes que hayan sido diagnosticados y tratados deben de ser seguidos para evaluar la respuesta al tratamiento y diagnosticar posibles reinfecciones. Palabras clave: Treponema pallidum Sífilis Neurosífilis Abstract Syphilis is an infectious disease caused by the spirochaete Treponema pallidum subsp. pallidum which is transmitted by sexual contact or vertical transmission during pregnancy. The incidence of syphilis has increased in the last years, mainly among men who have sex with men. Without treatment, the disease develops into different clinical stages, being able to present cardiovascular or irreversible neurological complications after a number of years. The disease is classified as early syphilis – primary, secondary and early latent syphilis (less than 12 months) – which is contagious, and as late syphilis – late latent and tertiary syphilis- which is rarely contagious. Diagnosis and management are often a challenge because of its diversity of manifestations and the difficulty of interpretation of serological tests. The treatment of syphilis is based on penicillin or doxycycline in allergic patients. Treatment failure because of resistance has been described with azithromycin. The follow up with a serological test is recommended in all patients with syphilis in order to ascertain cure after the treatment and to diagnose possible reinfections. Keywords: Treponema pallidum Syphilis Neurosyphilis Texto completo Introducción La sífilis es una infección sistémica producida por el Treponema pallidum (T. pallidum) subsp. pallidum perteneciente a la familia Spirochaetaceae. Otras trepanomatosis que pueden afectar a humanos están producidas por el T. pallidum subsp. pertenue, T. pallidum subsp. endemicum y Treponema carateum, que causan el pian, bejel o sífilis endémica y pinta, respectivamente, Todas ellas son bacterias gramnegativas, con una forma helicoidal característica, siendo morfológicamente indistinguibles entre ellas. Únicamente T. pallidum subsp, pallidum se transmite por vía sexual, tanto por sexo oral, vaginal o anal, con una infectividad de alrededor del 30%. La transmisión vertical se puede dar en los primeros 4 años tras la infección con una mortalidad fetal de más del 30-40%. Es una infección que sin tratamiento evoluciona en diferentes fases. Según el tiempo transcurrido desde la infección al diagnóstico, se clasifica como sífilis precoz o tardía. Según los ECDC 1, la sífilis precoz es la que se ha adquirido en el último año (según la OMS, 2 años) 2 y comprende la sífilis primaria (o el chancro sifilítico), la sífilis secundaria (clínica compatible con serologías positivas) y la sífilis latente precoz (serologías positivas en paciente asintomático). La sífilis tardía es la que se ha adquirido más allá del año y comprende la sífilis latente tardía y la sífilis terciaria. Para la clasificación es importante conocer los datos clínicos, serológicos y conductuales (pareja estable, número de contactos en los últimos meses, etc.). El diagnóstico de sífilis latente precoz se realiza cuando se objetiva un cambio en las serologías en el último año (su positivización o el aumento de 2 diluciones en los pacientes con antecedente de sífilis) o adquisición tras contacto reciente con pareja sexual diagnosticada de sífilis precoz. En ocasiones, debido a la falta de información no es posible clasificar como sífilis latente precoz o tardía, en esos casos se denomina sífilis latente de duración desconocida. Epidemiología Según la OMS 2 en el año 2012 hubo 5,6 millones nuevos casos de sífilis con una tasa de 25,1 por 100.000 adultos en el 2014. A nivel mundial, la afectación en mujeres y hombres fue similar, con una tasa de 17,7 y 17,2, respectivamente, pero si se analiza por regiones (p. ej., en África y en el oeste del Pacífico la tasa en mujeres es mayor que en hombres) ( fig.1 ). En Europa, la tasa de sífilis es mayor en hombres que en mujeres. Según el ECDC 1 en el año 2016 se declararon 29.365 casos con una incidencia de 6,1 casos por 100.000 habitantes, una tasa que ha ido en aumento desde el año 2011, objetivándose sobre todo en hombres que tienen relaciones con hombres (HSH) llegando al 66% de los casos declarados en esta población ( fig.2 ). En España 3 en 2016 se notificaron 3.357 nuevos casos de sífilis, con una tasa de 7,22 casos por 100.000 habitantes, afectando más a hombres que a mujeres, con una razón hombre:mujer de 9. En ese mismo año se notificaron 4 casos confirmados de sífilis congénita precoz, con una tasa de incidencia de 0,97 por 100.000 nacidos vivos. Factores de riesgo El aumento de los casos de sífilis en la última década se ha asociado a diferentes factores de riesgo, sobre todo en HSH, como son un mayor número de contactos (esporádicos o anónimos) contactos realizados por vía Internet o lugares de sexo (saunas, clubes), consumo de fármacos y sobre todo mantener relaciones sexuales desprotegidas 4-8, Dichos factores están interrelacionados entre ellos, sin que se pueda objetivar claramente si son la causa directa de la infección o un indicador de conducta de riesgo 9, Un ejemplo de esa interrelación es el chemsex 10, fenómeno social actual que mayoritariamente se da entre HSH, que se define como «uso intencionado de fármacos para tener relaciones sexuales por un período largo» y en el que habitualmente se da en el contexto de sexo en grupo y que las nuevas tecnologías de información y comunicación (TIC) desempeñan un papel importante. Todos estos factores se han asociado a mayor número de contactos, sexo anal desprotegido y a adquisición de ITS. Otro factor de riesgo que se ha descrito en múltiples estudios es el ser VIH positivo, asociándose a mayor riesgo de padecer sífilis. Entre el 20 y el 50% de los HSH diagnosticados de sífilis están coinfectados con el VIH 11,12 y hay estudios donde se observa que en los 5 años posteriores al diagnóstico de sífilis, el 10% adquiere el VIH, siendo la sífilis un predictor de posible infección de VIH 13-15, además de tener mayor riesgo de reinfección de sífilis 13, Hay diferentes factores que pueden explicar esta asociación. Uno de ellos es que los pacientes VIH positivos, al realizarse controles analíticos periódicamente, se diagnostiquen con mayor frecuencia por serologías (en estado de latencia) 16, Paradójicamente, el uso del tratamiento antirretroviral se ha descrito como posible causa del incremento de las conductas de riesgo (sexo anal desprotegido) por disminución de percepción de riesgo de transmisión o adquisición del VIH con cargas virales indetectables, objetivándose disminución del uso del preservativo y en consecuencia un aumento de casos de ITS 17, Manifestaciones clínicas La sífilis se puede presentar de diferentes formas clínicas, habitualmente categorizadas por la duración y la localización de la infección, aunque aproximadamente la mitad de los pacientes infectados no desarrollarán síntomas y serán solo diagnosticados mediante pruebas serológicas. Sífilis precoz T. pallidum entra por la mucosa o piel erosionada y se empieza a dividir en el lugar de inoculación produciendo la sífilis primaria. Después de un periodo de incubación que de promedio dura 21 días (rango entre 9 y 90 días), aparece una pápula indolora única que se erosiona rápidamente, formando un chancro indurado e indoloro, de base limpia, bordes firmes y sobreelevados, sin pus si no está sobreinfectado, y que clásicamente es de localización anogenital (pene, vulva, cuello del útero, perianal). Se acompaña de linfoadenopatía regional indolora no supurativa. En pacientes infectados por el VIH pueden observarse úlceras múltiples, profundas y que pueden persistir en el tiempo 18, Otras manifestaciones atípicas incluyen chancros múltiples, dolorosos, destructivos, habitualmente extragenitales (oral lo más frecuente), y en ocasiones sin chancro, como en la balanitis sifilítica de Follmann 19, El chancro cura en 3-6 semanas (rango entre 1 y 12) sin dejar rastro, si acaso una pequeña cicatriz atrófica, pero los treponemas se diseminan por todo el organismo por vía linfática y sanguínea. Las adenopatías pueden persistir más tiempo. La sífilis secundaria o diseminada comienza entre 2 y 8 semanas después de la aparición del chancro inicial, que en ocasiones puede estar aún presente. Ocurre en el 25% de los infectados no tratados. A menudo se presenta como una erupción mucocutánea diseminada y linfoadenopatía generalizada. Las lesiones pueden ser maculares, maculopapulares, papulares o pustulosas, no existiendo lesiones vesiculares. Se suelen iniciar en el tronco o parte proximal de las extremidades como máculas rosadas, que persisten desde unos pocos días hasta 8 semanas, evolucionando a pápulas, y en pocos pacientes, a lesiones pustulosas. Habitualmente no son pruriginosas. Las diferentes morfologías pueden estar presentes al mismo tiempo y afectar cualquier localización cutánea, en especial palmas y plantas, que cuando están afectadas sugieren fuertemente el diagnóstico. En áreas intertriginosas, las pápulas pueden agrandarse, coalescer y erosionarse formando placas indoloras y húmedas, altamente infecciosas, que se denominan condilomas planos 20, En las mucosas también pueden existir lesiones altamente infecciosas denominadas placas mucosas. En cavidad oral, en lengua pueden aparecer zonas depapiladas, denominándose lengua en prado segado 21 ( fig.3 ) y en el cuero cabelludo zonas de alopecia, denominada alopecia apolillada. En las recaídas, las lesiones de la sífilis secundaria suelen ser menos floridas, aunque los condilomas planos son comunes. La infección por VIH no modifica la clínica de la sífilis secundaria. En la sífilis secundaria puede haber febrícula, malestar general, anorexia y artralgias. El sistema nervioso central puede estar afectado y en un 1-2% de los casos desarrollar una meningitis aséptica. En realidad, puede estar afectado cualquier órgano y aparecer glomerulonefritis, hepatitis, sinovitis, osteítis, uveítis y otros 22, En la sífilis latente no hay manifestaciones clínicas, solo reactividad serológica, y puede perdurar en el tiempo. Según los ECDC 1 se define como temprana a la adquirida durante el año previo, mientras que la OMS 2 emplea el criterio de 2 años. Rebasado dicho criterio temporal, o si no es posible determinar el momento de la adquisición, se trataría de una fase latente tardía. Esta diferenciación es arbitraria, pero tiene el sentido de señalar que en la sífilis latente temprana las recaídas del secundarismo son posibles (25%). Las pautas de tratamiento también son diferentes. En la sífilis latente precoz, es posible la transmisión sexual de la infección, mientras que se considera que no es posible en la tardía. La transmisión vertical es posible en ambas. Sífilis tardía o terciaria Es una enfermedad inflamatoria lentamente progresiva que puede afectar a cualquier órgano y producir enfermedad clínica 20-40 años después de la infección inicial. Ocurre aproximadamente en un tercio de los pacientes no tratados. Se divide en sífilis gomatosa (15% de los pacientes), cardiovascular (10%) y complicaciones neurológicas tardías (7%), si bien hoy en día se ven rara vez debido al uso de antimicrobianos treponemicidas para otras indicaciones. Goma es una lesión granulomatosa benigna destructiva a nivel local que puede aparecer hasta 40 años después de la infección, aunque de media se estima que aparece a los 15 años. Puede afectar a cualquier órgano, pero lo más frecuente es la localización cutánea (nódulos más o menos profundos) y en los huesos (provocar fracturas, afectación articular). Puede ser única o múltiple y variar de tamaño. El tratamiento con penicilina consigue una respuesta rápida. La sífilis cardiovascular ocurre a los 15-30 años de la infección. La lesión subyacente es una endoarteritis obliterante que afecta a los vasa vasorum de la aorta, provocando una necrosis de la capa media, con destrucción del tejido elástico, aortitis y formación de un aneurisma, habitualmente en la aorta ascendente con afectación valvular. El término neurosífilis habitualmente se refiere a un estadio tardío de la enfermedad, pero en realidad, y en un sentido amplio, neurosífilis es la infección del sistema nervioso central por T. pallidum y puede ocurrir en cualquier momento desde la infección. En fases tempranas puede afectar al LCR sin clínica (meningitis asintomática), a las meninges (meningitis sintomática) o los vasos (sífilis meningovascular), aunque esta última se observa con mayor frecuencia en fases avanzadas. En la enfermedad tardía suele existir superposición de afectación meningovascular y parenquimatosa. En las formas meningovasculares, como consecuencia de la endoarteritis obliterante, se produce afectación isquémica en cerebro o médula. En la afectación parenquimatosa puede haber afectación neuronal cortical denominada paresia general, con deterioro de las funciones cognitivas, pero también puede presentarse como tabes dorsal, en la que la médula espinal sufre desmielinización de las columnas posteriores y raíces dorsales, dando como resultado el desarrollo de una marcha atáxica. Sífilis congénita El feto puede infectarse desde cualquier madre no tratada, pero es más probable que se infecte desde una madre con sífilis en estadios tempranos. La infección del feto antes del cuarto mes es rara, por lo que no se suelen ver abortos tempranos. El tratamiento de la madre durante los primeros 4 meses de gestación consigue por lo general que el feto no nazca infectado. En periodos gestacionales más avanzados, la consecuencia de la infección puede ser aborto, muerte neonatal, enfermedad neonatal o infección latente. Dos tercios de los recién nacidos nacen asintomáticos, pero desarrollarán signos en las semanas siguientes. Durante los 2 primeros años (sífilis congénita temprana), la sintomatología suele ser osteocondral y mucocutánea, en especial la rinitis que suele ser el signo más temprano. Pasados los 2 años, en fase tardía, se desarrollan lesiones inflamatorias crónicas similares al goma y manifestaciones múltiples: queratitis, sordera, artropatía recurrente en rodillas, protuberancia frontal, maxilares mal desarrollados, incisivos separados (dientes de Hutchinson) y otros. Diagnóstico La determinación de anticuerpos en suero es la forma más frecuente de diagnóstico, aunque el diagnóstico directo (detección de T. pallidum en las lesiones, adenopatías, tejidos o LCR) está adquiriendo cada vez más importancia gracias al desarrollo de técnicas de biología molecular. La detección directa proporciona el diagnóstico definitivo de sífilis 23 y es especialmente útil en lesiones sospechosas en individuos serológicamente no reactivos. Las técnicas de diagnóstico directo disponibles son la microscopia de campo oscuro y la PCR. La microscopia de campo oscuro de las muestras de úlceras o de lesiones exudativas cutáneas, proporciona el diagnóstico inmediato mediante la visualización de los treponemas móviles. La muestra ideal es el exudado seroso de lesiones activas. No son válidas las muestras hemáticas ni de origen oral ni anal. Tiene como principales inconvenientes que la observación ha de ser inmediata a la recogida (< 30 min), se precisa disponer de un microscopio de campo oscuro y de microscopista experto, ya que es un método laborioso y subjetivo, en el que el resultado negativo no excluye la infección. Las técnicas de PCR están desplazando al campo oscuro. Permiten estudiar lesiones extragenitales donde puedan existir treponemas comensales, así como también en tejidos, LCR, humor vítreo o líquido amniótico. También tienen interés en el diagnóstico de la sífilis congénita y en la neurolúes. No se recomienda en sangre por la existencia de sustancias inhibidoras. Las muestras pueden ser frescas o congeladas. Se considera que la PCR del LCR tiene escaso valor para el diagnóstico de neurosífilis debido a que tiene baja sensibilidad y especificidad. El diagnóstico indirecto serológico proporciona un diagnóstico presuntivo 23 y no diferencia la sífilis de las trepanomatosis no venéreas (pian, pinta y bejel). Las pruebas no treponémicas (reagínicas) son el VDRL y el RPR. Son técnicas manuales, sencillas, baratas, permiten semicuantificar (obtener un título) pero no permiten la automatización. Son un indicador muy útil de la actividad de la enfermedad. Se positivizan a los 10-15 días después de la aparición del chancro, lo que justifica que su sensibilidad disminuida en la sífilis primaria (78-86%), mientras que en la sífilis secundaria es del 100%. En la sífilis latente permanece cercana al 100% y disminuye en la terciaria al 71-86%. El VDRL es una microfloculación, debe observarse al microscopio (100×) y las muestras aceptables son suero y LCR (en este último evitar la contaminación con sangre o suero). El RPR es una macrofloculación que puede valorarse sin microscopio debido al empleo de carbón para fijar los antígenos. Se emplea en suero y en plasma, y sus títulos suelen ser superiores a los del VDRL. Estas técnicas cuantitativas ayudan a establecer la fase de la enfermedad, pueden ser útiles para indicar tratamiento (incremento del título por reinfección) y también permiten hacer seguimiento de la respuesta al tratamiento. La caída del título después del tratamiento es variable y depende de factores como la fase de la enfermedad, su duración y el título inicial, pero en general se considera que en una sífilis temprana el título debería de caer 4 veces a los 6 meses. En el caso de una sífilis tardía, o después de múltiples episodios de infección, la caída del título es más lenta y puede estabilizarse a títulos bajos (VDRL < 8, RPR< 16). Las comparaciones de títulos entre distintas muestras deben realizarse en paralelo y con la misma técnica. La persistencia del título a pesar del tratamiento correcto puede ocurrir en pacientes con enfermedades autoinmunes. Los falsos positivos se estiman en un 0,2-0,8% de los casos y pueden ser transitorios, habitualmente con títulos bajos, y se observan en la gestación y en respuesta a condiciones que cursan con una activación policlonal de linfocitos B, como ocurre en las inmunizaciones y en infecciones agudas. Los falsos positivos de duración superior a 6 meses suelen presentar títulos elevados y ocurren en enfermedades crónicas que cursan con daño tisular crónico (fiebre reumática, mielomas, leucemias, linfomas, diabetes, adicción a fármacos intravenosos y otras). Pueden existir falsos negativos debido al efecto prozona (especialmente en casos de sífilis secundaria) y para evitarlo se aconseja diluir los sueros. Las pruebas treponémicas detectan anticuerpos específicos frente a T. pallidum e incluyen el TPHA, FTA, inmunoblot, EIA y quimioluminiscencia (CLIA). Son técnicas cualitativas, más específicas y precoces que las no treponémicas (positivas a la 1-2 semanas de aparecer el chancro) y permanecen positivas de por vida incluso en infecciones tratadas, por lo que no deben emplearse como marcadores de actividad ni para la valoración del éxito del tratamiento. La mayoría detecta tanto IgM como IgG, si bien es posible determinar la presencia de IgM mediante formatos específicos de FTA, inmunoblot y EIA, pero su sensibilidad es baja, no ayudan a determinar la fase de la enfermedad y solo serían útiles para el diagnóstico de la sífilis congénita. El TPHA es una hemaglutinación pasiva que emplea eritrocitos sensibilizados con extracto de T. pallidum, Reacciones falsas positivas son posibles, pero menos frecuentes que en las pruebas no treponémicas. Pueden ocurrir en presencia de anticuerpos antieritrocitos, en enfermedades autoinmunes y conectivopatías, entre otras. La prueba FTA ha dejado de usarse en muchos laboratorios debido a que es muy laboriosa. En la mayoría de los laboratorios de cierto tamaño se emplea el denominado algoritmo reverso, que emplea como prueba de cribado inicial técnicas de EIA o CLIA, debido su elevada sensibilidad y especificidad y a su automatización, que permite ensayar muchas muestras. El resultado negativo, en el contexto de cribado, excluye la infección y en el contexto de un paciente con sospecha diagnóstica deben repetirse la extracción y el ensayo a las 6 semanas. El resultado positivo ocurre tanto en personas con enfermedad antigua correctamente tratada como en pacientes no tratados con enfermedad activa, siendo más sensible que las pruebas no treponémicas para detectar la sífilis de reciente adquisición. Al obtener una prueba inicial positiva, esta debe confirmarse con otra prueba treponémica distinta, habitualmente TPHA, que, si es también positiva, se realizará una prueba no treponémica (puede realizarse en una segunda muestra) para conocer el título basal que determina la actividad y frente al que compararemos los controles de tratamiento. Si la segunda prueba treponémica es negativa y no confirma a la primera, puede plantearse la confirmación con un inmunoblot IgG. El denominado algoritmo tradicional fue empleado en la mayoría de los laboratorios antes de la aparición de pruebas automatizadas. Se sigue usando en laboratorios de pequeño tamaño y en países con pocos recursos. Se inicia con una prueba no treponémica (RPR o VDRL) idealmente cuantificada. Solo detecta sífilis activas. El resultado positivo se confirma con una prueba treponémica. Las pruebas diagnósticas a pie del enfermo (POCT) deben de ser capaces de proporcionar el diagnóstico sin necesidad de equipamiento adicional (neveras, centrífugas o microscopios) y tienen especial relevancia en la estrategia de la OMS para la eliminación de la sífilis congénita en países con escasos recursos. En estos casos, se ha demostrado que son coste efectivas, pues permiten realizar en el mismo día el diagnóstico y el tratamiento. Suelen ser técnicas de inmunocromatografía, de sencilla realización, que emplean muestra de sangre total obtenida mediante punción digital con lanceta, pero que deben de ejecutarse siguiendo de forma estricta las instrucciones del fabricante. Los formatos en los que solo detecta anticuerpos treponémicos se pueden producir tratamientos inapropiados en pacientes previamente infectados pero tratados y curados. Existen formatos duales que detectan tanto anticuerpos no treponémicos como treponémicos y evitan este problema 24, Neurosífilis El examen del LCR debe realizarse cuando exista sospecha clínica neurológica, oftálmica u ótica, en la sífilis terciaria cardiovascular y gomas, y ante un fracaso terapéutico. La definición de neurosífilis asintomática depende de la valoración en el LCR de las proteínas, las células y los anticuerpos no treponémicos y treponémicos, sin que exista una definición de consenso. La presencia de anticuerpos en el LCR debe valorarse junto con la clínica y sirve para apoyar el diagnóstico clínico, puesto que el diagnóstico de certeza es histológico. Es muy importante que la muestra no esté contaminada con sangre. La técnica de elección es el VDRL (es más sensible que el RPR), pero ambos son poco sensibles, por lo que un resultado negativo no excluye neurolúes (falsos negativos) 25, Un resultado positivo en ausencia de contaminación hemática se considera indicativo de neurolúes en una sífilis tardía, pero en una sífilis precoz ( 26, Por el contrario, el resultado positivo puede tener problemas de especificidad por la presencia de anticuerpos en LCR como consecuencia de alteraciones en la barrera hematoencefálica en el contexto de procesos que nada tengan que ver con la sífilis. Las técnicas de PCR tampoco son de gran ayuda debido a su baja sensibilidad y especificidad en LCR, aunque al no haber un patrón oro se cree que la sensibilidad de la PCR está infraestimada. Sífilis congénita La prevención y la detección de la sífilis congénita dependen de la identificación de la infección en la mujer gestante. Es fundamental investigar cualquier sospecha de sífilis activa durante la gestación para asegurar un correcto tratamiento, su monitorización y control del neonato al nacimiento. En el contexto del cribado serológico gestacional, las serologías de sífilis positivas deben interpretarse con precaución a la luz de la serología y los tratamientos previos. Si se sospecha infección activa, en el posparto se deben obtener muestras de suero en paralelo a la madre y al recién nacido. La sangre de cordón no es válida debido a la posibilidad de contaminación con sangre materna. A las muestras de la madre y del hijo, se realizará en paralelo tanto pruebas treponémicas como no treponémicas, y en la del neonato, se determinará la presencia de IgM específica que solo puede proceder del niño. La serología positiva en el neonato suele representar transferencia pasiva de anticuerpos maternos (no para los anticuerpos IgM), cuyos títulos irán disminuyendo con al tiempo hasta llegar a indetectables entre los 12 y 18 meses. Si los títulos se incrementan en vez de disminuir, o si permanecen positivos pasados 18 meses, indicaría infección congénita. Detectar VDRL reactivo en el LCR del recién nacido también proporciona el diagnóstico. Respecto al diagnóstico directo, se deben buscar treponemas en lesiones mucosas o cutáneas mediante microscopia de campo oscuro, inmunofluorescencia o PCR. Los treponemas saprófitos no aparecen en la boca del recién nacido hasta aproximadamente pasadas 6 semanas del nacimiento, por lo que la posibilidad de falso positivo es baja en la microscopia de campo oscuro 27, Tratamiento El tratamiento de elección de la sífilis es la penicilina, en los casos de sífilis precoz una única dosis de penicilina benzatina 2.400.000 UI IM, tanto en pacientes VIH positivos como en negativos y en los casos de sífilis tardía 3 dosis de penicilina benzatina 2.400.000 UI IM, una dosis semanal durante 3 semanas ( tabla 1 ). La sífilis latente de duración desconocida se tratará como una sífilis tardía. En los alérgicos a la penicilina, el tratamiento de elección es la doxiciclina 100 cada 12 h durante 2 semanas en la sífilis precoz y 28 días en la sífilis tardía. La eficacia de la doxiciclina como tratamiento ha sido demostrada en diferentes estudios, sin que se hayan objetivado diferencias significativas en el fracaso terapéutico en estudios comparativos entre penicilina y doxiciclina 28,29, independientemente del seroestatus. Estudios aleatorizados demostraron que la azitromicina es un tratamiento efectivo para la sífilis precoz 30,31, pero la descripción de fracasos terapéuticos y la detección de resistencias secundarias a la mutación en el 23s del rRNA ha hecho que se excluya de las recomendaciones habituales del tratamiento de la sífilis 32, El tratamiento de elección de la neurosífilis (incluyendo la afectación ocular o auditiva) es la penicilina por vía intravenosa, aconsejándose su desensibilización en los pacientes alérgicos. El tratamiento es igual en pacientes VIH negativos y positivos, sin necesidad de aumentar la dosis total en pacientes VIH positivos. A los pacientes con sífilis precoz (sobre todos a los que han recibido tratamiento con penicilina), hay que avisarles de la posibilidad de que presenten la reacción de Jarisch-Herxheimer. Esta reacción se presenta como un síndrome febril junto con escalofríos, empeoramiento de las lesiones cutáneas, cefalea, hipotensión, taquicardia, hiperventilación, flushing y mialgias tras 4-6 h de recibir el tratamiento y se normaliza aproximadamente a las 24 h. Su incidencia es aproximadamente del 30%, más frecuentemente en sífilis primaria y secundaria, sin que haya diferencias entre ambos estadios 33, En los pacientes con afectación cardiovascular, algunos expertos aconsejan administrar corticoides antes de iniciar el tratamiento para reducir el riesgo de complicaciones secundarias a la reacción de Jarisch-Herxheimer 23, Seguimiento No hay un test de curación de la sífilis que sea definitivo. La evolución correcta se define como la desaparición de los síntomas y la disminución de los títulos de los anticuerpos no treponémicos en 2 diluciones. Se aconseja realizar un control clínico a los 10-14 días para objetivar la desaparición de los síntomas en pacientes con sífilis primaria y secundaria, y realizar controles serológicos en todo paciente diagnosticado de sífilis. La frecuencia varía según el diagnóstico y el seroestatus 34, A los pacientes VIH negativos, en la sífilis precoz se aconseja realizar controles serológicos a los 6 y 12 meses y en la sífilis tardía a los 6, 12 y 24 meses. A los pacientes VIH positivos, se aconseja realizar controles a los 3, 6, 9, 12 y 24 meses, tanto en la sífilis precoz como en la tardía. En caso en que no se observe la disminución de 2 diluciones del RPR a los 12 meses en la sífilis precoz o a los 24 meses en la sífilis tardía, se debe realizar la punción lumbar para descartar posible neurosífilis asintomática. En el caso de la neurosífilis, se aconseja realizar punción lumbar cada 6 meses hasta la normalización de las células en el LCR o la negativización del VDRL. Y como en cualquier ITS de reciente diagnóstico, se debe investigar la presencia de otras ITS. Estudio de contactos Según el estadio, el estudio de contactos es diferente. En caso de sífilis primaria se aconseja el estudio de los contactos de los 3 meses previos; en caso de secundarismo, de los 6 meses previos, y en sífilis latente precoz, de los 12 meses previos. A estos contactos se aconseja realizar serología de cribado y, si fuese positiva, estudiarlo y tratarlo según el estadio. En caso de que fuese negativo, si el contacto fue reciente (en los 3 meses previos), se aconseja tratarlo como sífilis precoz, con una única dosis de penicilina o doxiciclina por 2 semanas en los pacientes alérgicos. En caso de los pacientes con sífilis latente tardía se aconseja realizar el estudio de la pareja y tratar en caso que fuese positiva. En los pacientes con sífilis latente de duración indeterminada, en caso de presentar un RPR > 1/16, se aconseja realizar el estudio de contactos como sífilis latente tardía. Financiación La presente investigación no ha recibido ninguna beca específica de agencias de los sectores público, comercial, o sin ánimo de lucro. Conflicto de intereses Ninguno. Bibliografía European Centre for Disease Prevention and Control. Syphilis. En: ECDC. Annual epidemiological report for 2016. Stockholm: ECDC; 2018., Disponible: https://ecdc.europa.eu/en/publications-data/syphilis-annual-epidemiological-report-2016 World Health Organisation. Report on global sexually transmitted infection surveillance 2015. Geneva: World Health Organisation; 2016, Disponible en: www.who.int/reproductivehealth/publications/rtis/stis-surveillance-2015/en/ Unidad de Vigilancia del VIH y Conductas de Riesgo. Vigilancia epidemiológica las infecciones de transmisión sexual, 2016. 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¿Cómo me puedo contagiar de sífilis sin tener relaciones?

Usted puede contraer sífilis cuando su boca, genitales u otra parte de su cuerpo tocan la llaga o chancro sifilítico de una persona que tiene la enfermedad. Si está embarazada, puede transmitirle sífilis a su bebé aunque usted no sepa que está infectada.

¿Qué tan fácil es contagiarse sífilis?

¿Cómo se contagia la sífilis? – La sífilis se contagia por el contacto sexual de piel a piel con alguien que tiene la infección. Te contagias cuando tu vulva, vagina, pene, ano o boca toca las llagas de alguien con sífilis, usualmente durante el sexo.

  • Además, te puedes contagiar de sífilis aún cuando no haya eyaculación (llegar).
  • La sífilis no se contagia por el contacto casual, de modo que NO PUEDES infectarte por compartir comidas o bebidas ni por dar un abrazo, tomarte de la mano con alguien, toser, estornudar, compartir una toalla o sentarte en un inodoro.

La principal manera en que las personas se contagian de sífilis es cuando tienen sexo vaginal y sexo anal con una persona infectada. Es menos común contagiarte a través del sexo oral, pero puede ocurrir. La sífilis es muy contagiosa al principio, cuando aparecen las llagas, pero muchas personas no se dan cuenta que están infectadas porque no notan las llagas.

¿Cuándo deja de ser contagiosa la sífilis?

¿Cuándo y durante cuánto tiempo puede una persona contagiar la sífilis? – Se cree que la sífilis puede contagiarse durante un período de hasta dos años o posiblemente más. La extensión del contagio depende de la existencia de lesiones infecciosas (llagas), las que pueden o no ser visibles.

¿Cómo se puede curar la sífilis?

El tratamiento preferido en todas las etapas es la penicilina, un medicamento antibiótico que puede matar al organismo que causa la sífilis. Si eres alérgico a la penicilina, tu médico puede sugerirte otro antibiótico o recomendarte la insensibilización con penicilina.

¿Cuántas inyecciones de penicilina se necesita para curar la sífilis?

Sin embargo, si la infección ha estado presente por más de un año, o si se desconoce la duración, entonces se necesitan tres dosis de Bicillin® L-A de 2.4 millones de unidades ; estas inyecciones se administran una vez a la semana durante tres semanas.

¿Cuánto tiempo tarda en desaparecer la sífilis con penicilina?

Otras lesiones – La sífilis ocular y las manifestaciones óticas pueden aparecer en cualquier estadio de la enfermedad. La sífilis ótica puede comprometer la cóclea (y causar pérdida de la audición y acúfenos) o el sistema vestibular (con vértigo y nistagmo).

Pruebas serológicas reagínicas (reagina plasmática rápida, RPR, o Venereal Disease Research Laboratory, VDRL) como pruebas de cribado en sangre y para diagnóstico de las infecciones del sistema nervioso central Pruebas serológicas para el treponema (p. ej., absorción de anticuerpos antitreponémicos fluorescentes o ensayos de microaglutinación de anticuerpos contra T. pallidum )

La selección de las pruebas de diagnóstico depende del estadio de la sífilis. La infección neurológica se detecta y se sigue mejor con las pruebas reagínicas cuantitativas en líquido cefalorraquídeo. Los casos deben informarse a las Agencias de Salud Pública. La evaluación incluye pruebas serológicas para sífilis (STS), que consisten en

Puebas de cribado (reagínicas, o no treponémicas) Pruebas confirmadoras (treponémicas) Microscopia de campo oscuro

T. pallidum no puede aislarse in vitro. En forma tradicional, las pruebas reagínicas se realizan primero, y los resultados positivos se confirman con una prueba treponémica. Algunos laboratorios actualmente invierten esta secuencia; realizan primero las pruebas treponémicas, menos costosas, y confirman los resultados positivos con una prueba no treponémica.

  • Las pruebas no treponémicas (reagínicas) utilizan antígenos lipídicos (cardiolipina de corazones bovinos) para detectar reagina (anticuerpos humanos que se unen a los lípidos).
  • La Venereal Disease Research Laboratory (VDRL) y la prueba de reagina plasmática rápida (RPR) son pruebas reagínicas sensibles, simples y económicas para la búsqueda sistemática de infectados, pero no son completamente específicas para sífilis.

Los resultados pueden expresarse en términos cualitativos (p. ej., reactiva, reactiva débil, limítrofe o no reactiva) y en forma cuantitativa con títulos (p. ej., positiva con dilución de 1:16). Además de las infecciones treponémicas, los siguientes cuadros pueden producir un resultado positivo (biológicamente falso-positivo) de la prueba reagínica:

Infecciones sistémicas no relacionadas con sífilis (como tuberculosis, enfermedades por rickettsias y endocarditis) Inmunización (específicamente, vacunas contra COVID-19 o contra la viruela) Lupus eritematoso sistémico Síndrome con anticuerpo antifosfolipídico Embarazo

Las pruebas reagínicas en líquido cefalorraquídeo son bastante sensibles durante la enfermedad temprana, pero menos en la neurosífilis tardía. Estas últimas pruebas pueden emplearse para diagnosticar la neurosífilis o para controlar la respuesta al tratamiento a través de la medición del título de anticuerpos.

Absorción de anticuerpos antitreponémicos fluorescente (FTA-ABS) Microhemaglutinación para detectar anticuerpos contra T. pallidum (MHA-TP) Ensayo de hemaglutinación de T. pallidum (TPHA) Enzimoinmunoensayo para T. pallidum (TP-EIA) Inmunoensayos de quimioluminiscencia (CLIA)

Si una prueba reaginínica positiva no se confirma con una prueba treponémica, se considera que el resultado de la prueba reagínica es biológicamente falso positivo. Las pruebas treponémicas en líquido cefalorraquídeo son controvertiodas, pero algunos especialistas creen que la prueba FTA-ABS es muy sensible.

Las pruebas reagínicas y las treponémicas no son positivas hasta que transcurrieron entre 3 y 6 semanas de la infección inicial. En consecuencia, los pacientes con sífilis primaria temprana suelen obtener resultados negativos, lo que implica que la enfermedad no debe excluirse hasta después de 6 semanas.

Los títulos de las pruebas reagínicas disminuyen al menos 4 veces tras el tratamiento eficaz, en forma típica se negativizan al año en la sífilis primaria y a los 2 años en la sífilis secundaria; sin embargo, pueden persistir títulos bajos (≤ 1:8) en alrededor del 15% de los pacientes, respuesta conocida como “reacción serorrápida”.

Las pruebas treponémicas suelen permanecer positivas durante varias décadas a pesar del tratamiento exitoso, y por lo tanto no pueden utilizarse para evaluar la eficacia de la terapia. La selección de las pruebas y la interpretación de los resultados de la prueba dependen de varios factores, incluyendo el antecedente de sífilis, la posible exposición a la sífilis y los resultados de las pruebas.

Si los pacientes han tenido sífilis, se efectúa una prueba reagínica. Un aumento de 4 veces en el título sugiere una nueva infección o un tratamiento fallido. Si los pacientes no han tenido sífilis, se realizan pruebas treponémicas y reagínicas. Los resultados de las pruebas determinan los siguientes pasos:

Resultados positivos en ambas pruebas: estos resultados sugieren una nueva infección. Resultados positivos en la prueba treponémica, pero negativos en la prueba reagínica: una segunda prueba treponémica se realiza para confirmar el resultado positivo. Si los resultados de las pruebas reagínicas son repetidamente negativos, no se recomienda tratamiento. Resultados positivos en la prueba treponémica, resultados negativos en la prueba reagínica, pero con anamnesis que sugiere una exposición reciente: la prueba reagínica se repite de 2 a 4 semanas después de la exposición para asegurar la detección de una nueva infección.

La microscopia de campo oscuro consiste en dirigir la luz en sentido oblicuo a través de un portaobjetos con un exudado de un chancro o material aspirado de un ganglio linfático para visualizar directamente las espiroquetas. Si bien en general no se dispone de las capacidades y el equipo necesario, la microscopia de campo oscuro es la prueba más sensible y específica para la sífilis temprana. Las espiroquetas se observan contra el fondo oscuro como espirales delgados brillantes y móviles que miden alrededor de 0,25 micrómetros de ancho y entre 5 y 20 micrómetros de longitud. Es importante poder distinguirlas de las espiroquetas no patógenas a través de su morfología, dado que estas últimas pueden formar parte de la flora normal, en especial de la boca. Por lo tanto, no se efectúa un examen de campo oscuro de muestras intraorales para la sífilis. La sífilis primaria suele sospecharse en pacientes con úlceras genitales (o en ocasiones extragenitales) relativamente indoloras. Las úlceras sifilíticas deben distinguirse de otras lesiones genitales de transmisión sexual (véase tabla ). Las coinfecciones por 2 microorganismos patógenos productores de úlceras (p. ej., el virus herpes simple y el T. pallidum ) no son infrecuentes. La microscopia de campo oscuro del material exudado de un chancro o del material aspirado de un ganglio linfático puede confirmar el diagnóstico. Si los resultados son negativos o no es posible realizar este examen, debe solicitarse una prueba de anticuerpos contra sífilis. Si los resultados son negativos o no es posible realizar la prueba de inmediato pero el paciente presenta una lesión cutánea desde hace < 3 semanas (antes de que la prueba sea positiva) y otro diagnóstico parece poco probable, puede instituirse un tratamiento y debe repetirse la prueba en 2 a 4 semanas. Los pacientes con sífilis deben ser sometidos a otras pruebas para detectar infecciones de transmisión sexual, como la infección por HIV, en el momento del diagnóstico y 6 meses más tarde. Dado que la sífilis puede simular muchas enfermedades, debe considerarse el diagnóstico en presencia de una erupción cutánea o una lesión mucosa no diagnosticada, en particular si se identifica alguno de los siguientes elementos:

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Adenopatía generalizada Lesiones en las palmas o las plantas Condilomas planos Factores de riesgo (p. ej., HIV, múltiples parejas sexuales)

En la evaluación clínica, la sífilis secundaria puede confundirse con una erupción farmacológica Erupciones y reacciones medicamentosas Los fármacos pueden causar múltiples erupciones y reacciones cutáneas. Los más graves se analizan en otras secciones duel MANUAL incluyen síndrome de Stevens-Johnson y necrólisis epidérmica. obtenga más información, rubéola Rubéola ( Ver también Rubéola congénita). La rubéola es una infección viral contagiosa que puede causar adenopatías, exantema y, en ocasiones, síntomas generales que en general son leves y breves. La. obtenga más información, mononucleosis infecciosa Mononucleosis infecciosa La mononucleosis infecciosa se debe a la infección por el virus Epstein-Barr (EBV, virus herpes humano tipo 4) y se manifiesta con cansancio, fiebre, faringitis y adenopatías. El cansancio puede. obtenga más información, eritema multiforme Eritema multiforme El eritema multiforme es una reacción inflamatoria que se caracteriza por lesiones cutáneas en “diana” o en “iris”. La mucosa bucal puede estar comprometida. El diagnóstico es clínico. Las lesiones. obtenga más información, pitiriasis roja pilar Pitiriasis rubra pilaris La pitiriasis rubra pilaris es una trastorno crónico raro que causa un cuadro de hiperqueratosis amarillenta en la piel, que incluye el tronco, los miembros y, en particular, las palmas y las. obtenga más información, infecciones micóticas Candidiasis (mucocutánea) La candidiasis es una infección de la piel y las membranas mucosas provocada por especies de Candida, con mayor frecuencia Candida albicans, Las infecciones pueden ocurrir en cualquier. obtenga más información o, sobre todo, pitiriasis rosada Pitiriasis rosada La pitiriasis rosada es una enfermedad inflamatoria autolimitada caracterizada por la presencia de placas o pápulas difusas y descamadas. El tratamiento suele ser innecesario. La pitiriasis. obtenga más información, Los condilomas planos pueden confundirse con verrugas Infección por Papilomavirus Humano (HPV) El papilomavirus humano (VPH) infecta las células epiteliales. La mayoría de los > 100 subtipos infecta el epitelio cutáneo y causa verrugas cutáneas; algunos tipos infectan el epitelio mucoso. obtenga más información, hemorroides Hemorroides Las hemorroides son vasos dilatados del plexo hemorroidal en el canal anal. Los síntomas son irritación y hemorragia. Las hemorroides trombosadas suelen ser dolorosas. El diagnóstico se realiza. obtenga más información o pénfigo vegetante, y las lesiones en el cuero cabelludo pueden malinterpretarse como tiña Tinea corporis (tiña corporal) La tiña corporal es una infección dermatofítica de la cara, el tronco y las extremidades. El diagnóstico se basa en la apariencia clínica y en el examen de muestras de raspados cutáneos en preparados. obtenga más información o alopecia areata Alopecia areata La alopecia areata es en forma típica una pérdida súbita de pelo en parches no cicatrizal en personas que no tienen alteraciones cutáneas o enfermedades sistémicas evidentes. El diagnóstico. obtenga más información idiopática. La sífilis secundaria se excluye con una prueba para sífilis negativa, que casi siempre es reactiva durante este estadio, a menudo con un título elevado. Un síndrome compatible asociado con una prueba de anticuerpos positiva (reagínica o treponémica) justifica la implementación del tratamiento. Con escasa frecuencia, esta combinación representa una sífilis latente que coexiste con otra enfermedad cutánea. Los pacientes con sífilis secundaria deben someterse a pruebas para detectar otras infecciones de transmisión sexual. La sífilis latente asintomática se diagnostica en presencia de pruebas reagínicas y treponémicas positivas pero sin signos ni síntomas de sífilis activa. Estos pacientes deben someterse a una evaluación minuciosa, en particular de los genitales, la piel, el sistema nervioso y el sistema cardiovascular, con el fin de excluir sífilis secundaria y terciaria. Los criterios para la sífilis latente temprana incluyen durante el año anterior, una conversión documentada de la prueba treponémica de negativa a positiva; una prueba no treponémica recientemente positivizada, o un aumento de 4 veces o mayor o sostenido (> 2 semanas) de los títulos de las pruebas reagínicas además de cualquiera de los siguientes:

Síntomas inequívocos de sífilis primaria o secundaria Una pareja sexual con sífilis primaria, secundaria o latente temprana documentada No es posible la exposición, excepto durante los 12 meses anteriores

Los pacientes con sífilis latente pero que no cumplen los criterios anteriores tienen sífilis latente tardía. Puede ser necesario el tratamiento y el seguimiento serológico de los pacientes durante varios años para asegurar el éxito terapéutico, porque los títulos de las pruebas reagínicas disminuyen lentamente.

Pruebas de diagnóstico por la imagen del encéfalo y la aorta Pruebas de cribado en otros órganos que pueden estar comprometidos de acuerdo con la evaluación clínica

En este estadio de la sífilis, la prueba reagínica casi siempre es positiva, salvo en algunos casos de tabes dorsal. En la sífilis terciaria benigna, la distinción de otras lesiones inflamatorias tumorales o de úlceras puede ser difícil sin biopsia. La sífilis cardiovascular se sospecha en presencia de signos y síntomas de compresión aneurismática de las estructuras adyacentes, en particular, estridor o ronquera.

  • El aneurisma sifilítico aórtico se sospecha en un paciente con insuficiencia aórtica sin estenosis y en la radiografía de tórax, debido al ensanchamiento de la raíz de la aorta y el hallazgo de una calcificación lineal en las paredes de la aorta ascendente.
  • El diagnóstico de aneurisma se confirma con estudios de diagnóstico por la imagen de la aorta (ecocardiografía transesofágica, tomografía computarizada o resonancia magnética).

En la neurosífilis, la mayoría de los signos y los síntomas son inespecíficos, salvo la pupila de Argyll Robertson, de manera que el diagnóstico se basa sobre todo en la consideración que el médico le otorgue a esta entidad. En la neurosífilis parenquimatosa, las pruebas reagínica y treponémica en el líquido cefalorraquídeo son reactivas, y los hallazgos característicos en el líquido cefalorraquídeo consisten en pleocitosis linfocítica e hiperproteinorraquia.

En el tabes dorsal, las pruebas reagínicas en suero pueden ser negativas si el paciente recibió tratamiento con anterioridad, pero las pruebas treponémicas suelen ser positivas. El líquido cefalorraquídeo suele revelar pleocitosis linfocítica e hiperproteinorraquia, en ocasiones con resultados positivos en las pruebas reagínicas y treponémicas; no obstante, en muchos pacientes tratados el líquido cefalorraquídeo es normal.

El hallazgo en el LCR puede encontrarse en cualquier estadio de la sífilis. Si se practica una punción lumbar sin signos ni síntomas neurológicos, se realiza entonces un diagnóstico de neurosífilis asintomática sobre la base de un LCR anormal (típicamente, pleocitosis linfocítica y aumento de proteínas) y una prueba reagínica reactiva en LCR (en ausencia de contaminación sanguinolenta macroscópica del LCR).

En pacientes con infección por HIV, puede confundirse el diagnóstico porque este virus también causa pleocitosis leve y varios otros síntomas neurológicos. La neurosífilis asintomática no requiere un tratamiento diferente de los recomendados para el estadio de la sífilis. En todos los estadio de la sífilis, puede sobrevenir hipoacusia, que también puede ser aislada o asociarse con neurosífilis.

No se recomienda un examen de LCR antes del tratamiento en los pacientes con síntomas auditivos aislados y examen neurológico normal. La otosífilis debe tratarse con el mismo régimen utilizado en la neurosífilis.

Penicilina G benzatínica para la mayoría de las infecciones Penicilina acuosa para la sífilis ocular o neurosífilis Tratamiento de las parejas sexuales

El tratamiento de elección en todos los estadios de la sífilis y durante el embarazo es

Penicilina benzatínica de liberación sostenida (Bicillin L-A)

La combinación de penicilina benzatínica y penicilina procaína (Bicillin C-R) no debe utilizarse. Todas las parejas sexuales de un paciente con diagnóstico de sífilis deben ser sometidas a evaluación. Las parejas sexuales son tratadas en las siguientes circunstancias:

Las personas que tuvieron contacto sexual con un paciente dentro de los 90 días previos al diagnóstico de sífilis primaria, secundaria o latente temprana deben tratarse de manera presuntiva por sífilis temprana, incluso si los resultados de las pruebas serológicas son negativos. Las personas que tuvieron contacto sexual con un paciente > 90 días antes de que se le diagnosticara sífilis primaria, secundaria o latente precoz deben tratarse en forma presuntiva para sífilis temprana si los resultados de las pruebas serológicas no están disponibles de inmediato y la oportunidad de seguimiento es incierta. Si las pruebas serológicas son negativas, no se necesita tratamiento. Si las pruebas serológicas son positivas, el tratamiento debe basarse en la evaluación clínica y serológica y en el estadio de la sífilis.

La administración de 1 sola dosis de 2,4 millones de unidades de penicilina G benzatínica por vía intramuscular produce concentraciones sanguíneas bastante elevadas durante 2 semanas para curar la sífilis primaria, secundaria y latente temprana ( < 1 año). Suelen administrarse 1,2 millones de unidades en cada glúteo para reducir las reacciones locales. La sífilis tardía latente ( > 1 año) o la sífilis latente de duración desconocida deben tratarse con dosis adicionales de 2,4 millones de unidades a los 7 y los 14 días de la dosis inicial (3 dosis en total), porque en ocasiones los treponemas persisten en el líquido cefalorraquídeo (LCR) después de regímenes de una sola dosis. El tratamiento es el mismo en forma independiente de su estado serológico. Para los pacientes (excepto embarazadas) con una alergia importante a la penicilina (anafilaxia, broncoespasmo o urticaria), la primera alternativa es la doxiciclina en dosis de 100 mg por vía oral, 2 veces al día, durante 14 días (28 días para la sífilis latente tardía o la sífilis latente de duración desconocida). La azitromicina en una sola dosis de 2 g por vía oral es eficaz para la sífilis latente primaria, secundaria o temprana, causada por cepas sensibles. Sin embargo, una mutación simple que aumenta la resistencia es cada vez más frecuente en muchas partes del mundo, incluyendo los Estados Unidos, y se traduce en tasas de fracaso del tratamiento inaceptablemente elevadas. La azitromicina no debe usarse para tratar a mujeres embarazadas o la sífilis latente tardía. Las pacientes embarazadas con alergia a la penicilina deben ser hospitalizadas y recibir un tratamiento de desensibilización a la penicilina. La ceftriaxona en dosis de 1 g por vía intramuscular o intravenosa 1 vez al día durante 10 a 14 días ha sido eficaz en algunos pacientes con sífilis temprana y puede ser eficaz en etapas posteriores, pero la dosis óptima y la duración del tratamiento se desconocen. La sífilis latente tardía puede tratarse con penicilina G benzatínica en dosis de 7,2 millones de unidades en total, administradas en 3 dosis de 2,4 millones de unidades IM cada una a intervalos de 1 semana. La sífilis terciaria benigna o cardiovascular puede tratarse con los mismos fármacos que la sífilis latente tardía. Para la sífilis ocular, sífilis ótica o la neurosífilis, se recomienda uno de los siguientes:

Penicilina acuosa 3 a 4 millones de unidades IV cada 4 horas (penetra mejor en el sistema nervioso central pero puede ser poco práctica) Penicilina G procaína 2,4 millones de unidades IM 1 vez al día más 500 mg de probenecid por vía oral 4 veces al día

Ambos fármacos se administran durante 10 a 14 días, seguidos por 2,4 millones de unidades de penicilina benzatínica por vía intramuscular 1 vez a la semana durante 1-3 semanas después de completar estos regímenes de tratamiento para la neurosífilis para proporcionar una duración total del tratamiento comparable a la de la sífilis latente tardía.

  1. Para pacientes con alergia a la penicilina, la administración de 2 g de ceftriaxona por vía intramuscular o intravenosa 1 vez al día durante 14 días puede ser eficaz, pero la reactividad cruzada con las cefalosporinas puede ser preocupante.
  2. La alternativa es la desensibilización a la penicilina, ya que la azitromicina y la doxiciclina no se han evaluado adecuadamente en pacientes con neurosífilis.

Los pacientes con tabes dorsal y dolor terebrante deben recibir analgésicos a demanda; la administración de 200 mg de carbamacepina por vía oral 3 o 4 veces al día a veces resulta útil. La mayoría de los pacientes con sífilis primaria o secundaria, en especial la última, presentan un síndrome de Jarisch-Herxheimer entre 6 y 12 horas después del inicio del tratamiento.

  • Esta se manifiesta típicamente con malestar general, fiebre, cefalea, sudoración, rigidez, ansiedad o exacerbación temporaria de las lesiones sifilíticas.
  • El mecanismo que ocasiona esta reacción no se comprende completamente y la reacción puede confundirse con alergia.
  • Suele ceder en 24 horas y no expone al paciente a riesgo alguno.

No obstante, los pacientes con paresia generalizada o aumento del recuento celular en el líquido cefalorraquídeo pueden presentar una reacción más grave, con convulsiones o accidente cerebrovascular, y deben asesorarse y controlarse en forma apropiada.

Exámenes y pruebas reagínicas a los 3, 6 y 12 meses y 1 vez al año a partir de entonces hasta que la prueba no sea reactiva o hasta obtener una reducción duradera de 4 veces en el título En los pacientes con neurosífilis, deben solicitarse evaluaciones en el líquido cefalorraquídeo cada 6 meses hasta que el recuento celular en este medio sea normal

Los pacientes deben conocer la importancia de la realización de pruebas a intervalos frecuentes para confirmar la curación antes de iniciar el tratamiento. Los exámenes y las pruebas reagínicas deben efectuarse a los 3, 6 y 12 meses del comienzo del tratamiento y 1 vez al año a partir de entonces, hasta que el resultado de la prueba sea no reactivo.

Si los títulos de anticuerpos no disminuyeron 4 veces a los 6 meses, debe sospecharse un fracaso terapéutico. Tras el tratamiento exitoso, las lesiones primarias curan rápidamente y los títulos de las pruebas plasmáticas reagínicas descienden hasta resultar negativos (en las pruebas cualitativas) en 9 a 12 meses.

En alrededor del 15% de los pacientes con sífilis primaria o secundaria tratados de la manera recomendada, el título de la prueba reagínica no disminuye 4 veces (es decir, el criterio usado para definir la respuesta al año del tratamiento). Estos pacientes deben ser seguidos clínicamente y serológicamente; también deben ser evaluados para la infección por HIV.

  • Si se detectan signos o síntomas neurológicos, se recomienda una evaluación del LCR y los resultados guían el tratamiento.
  • Si el seguimiento no se puede garantizar, el líquido cefalorraquídeo debe ser revisado para excluir neurosífilis (porque la neurosífilis no identificada puede ser la causa del fracaso del tratamiento), o los pacientes se deben volver a tratar con penicilina benzatínica 2,4 millones de unidades IM 1 vez/semana durante 3 semanas.

Las pruebas treponémicas pueden ser positivas durante décadas o toda la vida del paciente y no deben utilizarse para controlar el progreso. Entre 6 y 9 meses después del tratamiento, el paciente puede presentar una recidiva serológica o clínica que, en general, afecta al sistema nervioso, pero la causa puede ser una reinfección en lugar de una recidiva.

Los pacientes con neurosífilis sin infección por HIV o aquellos con infección por HIV que reciben tratamiento antirretroviral (TAR) eficaz y que presentan respuestas clínicas y serológicas (normalización del título sérico de RPR) después del tratamiento no necesitan nuevos exámenes del LCR. En los pacientes infectados por HIV, la pleocitosis persistente en el líquido cefalorraquídeo puede reflejar los efectos del HIV más que una neurosífilis persistente.

El recuento celular normal en líquido cefalorraquídeo, los resultados negativos de las pruebas reagínicas en líquido cefalorraquídeo y suero, y la falta de hallazgos en el examen neurológico durante 2 años indican una probable curación. Si cualquiera de los siguientes está presente, está indicado un retratamiento con un régimen más intensivo de antibióticos:

Recuento de células del líquido cefalorraquídeo que permanece anormal durante > 2 años Prueba reagínica en suero que sigue reactiva durante > 2 años Título creciente de la prueba reagínica en suero Recaída clínica

La sífilis tiene 3 estadios clínicos sintomáticos secuenciales separados por períodos de infección asintomática latente. Una lesión de piel característica (chancro) aparece típicamente en el sitio de la infección primaria. Posteriormente, casi cualquier órgano puede ser afectado, pero la piel, las mucosas, los ojos, los huesos, la aorta, las meninges y el cerebro son generalmente los más afectados. Diagnosticar mediante una prueba no treponémica (reagínica) (p. ej., rapid plasma reagin o Venereal Disease Research Laboratory ) y confirmar los resultados positivos mediante una prueba de anticuerpos treponémicos. Se debe tratar con penicilina benzatínica (Bicillin L-A) siempre que sea posible, con la excepción de que la sífilis ocular, la sífilis ótica y la neurosífilis se tratan primero con penicilina G IV. Informar los casos de sífilis a las agencias de salud pública.

Los siguientes recursos en inglés pueden ser útiles. Tenga en cuenta que el MANUAL no es responsable por el contenido de estos recursos.

¿Cuánto tiempo tarda en curarse la sífilis con penicilina?

Para el retratamiento se aconseja 2,4 millones de unidades intramusculares de penicilina benzatina semanal durante 3 semanas.

¿Qué es la sífilis es curable?

La sífilis es una enfermedad de transmisión sexual común. A menudo no presenta ningún síntoma. Si no se trata, puede causar daños permanentes, como ceguera o parálisis. Una vez diagnosticada, se cura fácilmente con antibióticos.

¿Qué órganos afecta la sífilis?

Sífilis: MedlinePlus en español Usted esta aquí: https://medlineplus.gov/spanish/syphilis.html La sífilis es una causada por una bacteria. Infecta el área genital, los labios, la boca o el ano y afecta tanto a los hombres como a las mujeres. Por lo general se adquiere por contacto sexual con una persona que la tiene.

  1. También puede pasar de la madre al bebé durante el embarazo.
  2. La etapa temprana de la sífilis suele causar una llaga única, pequeña e indolora.
  3. Algunas veces, causa inflamación de los ganglios linfáticos cercanos.
  4. Si no se trata, generalmente causa una erupción cutánea que no pica, frecuentemente en manos y pies.

Muchas personas no notan los síntomas durante años. Los síntomas pueden desaparecer y aparecer nuevamente. Las llagas causadas por la sífilis facilitan adquirir o contagiar el durante las relaciones sexuales. Si está embarazada, la sífilis puede causar complicaciones.

  • En casos raros, la sífilis causa problemas de salud serios e incluso la muerte.
  • Si se detecta a tiempo, la enfermedad se cura fácilmente con antibióticos.
  • El uso correcto de preservativos de látex disminuye enormemente, aunque no elimina, el riesgo de adquirir y contagiarse la sífilis.
  • Si usted o su pareja es, puede usar condones de poliuretano.

La forma más confiable de evitar la infección es no tener sexo anal, vaginal u oral. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades

(Academia Americana de Médicos de Familia) También en (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) También en (Fundación Mayo para la Educación y la Investigación Médica) También en

(Enciclopedia Médica) También en

(Hospital de Niños de Boston)

(Oficina para la Salud de la Mujer en el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE. UU) También en (Fundación de Niños con Defectos de Nacimiento March of Dimes) También en

La información disponible en este sitio no debe utilizarse como sustituto de atención médica o de la asesoría de un profesional médico. Hable con un profesional de la salud si tiene preguntas sobre su salud. Conozca cómo citar esta página : Sífilis: MedlinePlus en español

¿Qué produce la sífilis en el hombre?

Etapa tardía. – Entre la segunda etapa y la última, pueden haber periodos en los que la infección esté latente (lo que quiere decir que no tienes ningún síntoma ni señales) durante meses e incluso años. Sin embargo, de todas maneras necesitarás tratamiento para curarte.

  • Las personas que han tenido sífilis por mucho tiempo tienen graves problemas de salud.
  • La sífilis avanzada puede causar tumores, ceguera (pérdida de la visión) y parálisis.
  • Además, puede dañar el sistema nervioso, el cerebro y otros órganos, e incluso puede causar la muerte.
  • En las etapas iniciales, la sífilis se puede curar fácilmente con antibióticos.

Si recibes tratamiento cuando la infección está más avanzada, aún puede curarse y así evitar daños futuros en tu cuerpo. Sin embargo, el daño que la sífilis avanzada ya causó no puede revertirse ni curarse. Las complicaciones de la sífilis en su última etapa pueden aparecer entre 10 y 20 años después del contagio.

¿Qué pasa si beso a alguien con sífilis?

¿Qué es la sífilis? – La sífilis es una infección de transmisión sexual (ITS) causada por un tipo de bacteria. Si no se trata por un médico, puede empeorar con el tiempo y causar problemas de salud graves. La infección puede estar activa a veces y no estar activa en otros momentos.

  • Cuando la infección está activa, usted tiene síntomas.
  • Cuando no está activa, no tiene síntomas.
  • Pero sigue teniendo sífilis.
  • Puede contraer sífilis sin tener relaciones sexuales.
  • Solo estar en contacto cercano con los genitales, la boca o el recto de una persona infectada es suficiente para exponerlo a la infección.

Y también puede transmitirse al feto de una persona que tiene sífilis durante el embarazo.

¿Cómo saber si mi pareja me contagio sífilis?

Más preguntas de pacientes: – ¿Qué tan pronto debo hacerme el examen de sífilis después de tener sexo sin protección? Puedes hacerte el examen de sífilis unas pocas semanas después de haber tenido sexo sin protección. Si notas una llaga en tus genitales o tienes cualquier otra señal de sífilis, hazte revisar por unx enfermerx o doctorx lo antes posible.

Tu doctorx o enfermerx puede ayudarte a saber con qué frecuencia debes hacerte las pruebas de las enfermedades de transmisión sexual (ETS) y cuáles hacerte según tu caso y riesgos. Asegúrate de hacerte la prueba de sífilis regularmente si eres una persona sexualmente activa y eres un hombre cisgénero que tiene sexo con otros hombres cisgénero, tienes VIH o una(s) pareja(s) que tuvo un resultado positivo en una prueba de sífilis.

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¿Qué significa tener 2 DILS en sífilis?

ARTÍCULO ORIGINAL Interpretación de las pruebas diagnósticas de sífilis en gestantes Interpretación de las pruebas diagnósticas de sífilis en gestantes Interpretation of diagnostic tests for syphilis in pregnant women Ricardo Iván Álvarez Carrasco 1,2 1 Médico Patólogo Clínico, Instituto Nacional Materno Perinatal, Lima, Perú 2 Asociación Médica Peruana de Patología Clínica ABSTRACT In much of the American continent and particularly in Peru, gestational syphilis is a public health problem, which is particularly important because of the risk of infection to the fetus.

  1. Because of this, it is essential to use commonly used immunological tests that are vital to define the diagnosis and timely administration of the antibiotic treatment.
  2. The objective of this review is to disseminate the general characteristics of these tests, and their correct use and interpretation, according to current protocols.

Key words, Syphilis. pregnancy; Syphilis, laboratory tests. RESUMEN En gran parte del continente americano y en el Perú en particular, la sífilis gestacional es un problema de salud pública, que adquiere particular importancia por el riesgo de la infección al feto, por lo que es indispensable la adecuada utilización de las pruebas inmunológicas de uso común, que son vitales para definir el diagnóstico y la administración oportuna del tratamiento antibiótico.

El objetivo de esta revisión es difundir las características generales de dichas pruebas y su correcto empleo e interpretación, según los protocolos vigentes. Palabras clave, Sífilis. gestación; Sífilis, pruebas de laboratorio. Introducción La sífilis es una infección sistémica y crónica, exclusiva del ser humano(1), causada por el Treponema pallidum, subespecie pallidum, que generalmente se trasmite por vía sexual y se caracteriza por episodios de enfermedad activa, interrumpidos por episodios de latencia(2), aunque puede manifestarse de numerosas formas, por lo que se le conoce como la gran simuladora(3).

La sífilis gestacional es aquella que se diagnostica durante el embarazo, el postaborto o el puerperio inmediato, en cualquiera de sus fases, aunque es más frecuente en la secundaria indeterminada, adquiriendo mayor importancia por el riesgo de una infección transplacentaria al feto(4-6), en cualquier etapa del embarazo(7), la cual puede ocasionar muerte perinatal, parto prematuro, peso bajo al nacer, anomalías congénitas y sífilis activa en el neonato(8,9).

En América Latina y el Caribe la sífilis gestacional es un problema de salud pública. En el 2012 su prevalencia era muy variable de un país a otro, oscilando entre 0,8 y 7,0%, con una cifra estimada de 63 000 infecciones maternas durante el embarazo, que mereció medidas gubernamentales para reducirla, al punto que en 2016, los casos de sífilis congénita se redujeron en la mayoría de las naciones de la región, incluso Cuba reportó su eliminación(10).

El Treponema pallidum posee características biológicas que le confieren poca afinidad a los colorantes comunes e imposibilitan el cultivo en medios de uso común(1,11,12), lo que dificulta el empleo de métodos microbiológicos y convierten las pruebas inmunológicas en el estándar diagnóstico(8,13), cuya adecuada interpretación es vital en las estrategias para reducir progresivamente esta enfermedad.

  1. En 1907, Wasserman elaboró el primer ensayo para detectar anticuerpos anti treponémicos en el suero de los pacientes, que al año siguiente introdujo en nuestro país el doctor Raúl Rebagliati(14).
  2. Sin embargo, numerosos reportes de falsos positivos y negativos comprobaron que tenía una sensibilidad y especificidad relativamente pobre.

En 1922, Kahn ideó una prueba de floculación que no requería complemento(3,15), que se utilizó profusamente en los lustros siguientes, ya que mejoró la performance de su antecesor. En 1941, Pangborn aisló la cardiolipina(16,17), que permitió a Harris desarrollar, en 1946, la venereal desease research laboratory (VDRL)(15), más específica que las precedentes, aunque subsistieron las reacciones inespecíficas.

  • En 1962 se ideó la rapid plasma reagin (RPR)(18) y en 1969 el unheated serum test (USR)(19).
  • En 1949 apareció el ensayo treponema pallidum inmovilisation (TPI), la primera prueba treponémica(20); en 1957 lo hizo el fluorescent treponemal antibody (FTA)(21,22), el cual se perfeccionó en 1962 convirtiéndose en el fluorescent treponemal antibody absorbed (FTA-Abs)(23); en 1967 se describió la primera prueba de hemaglutinación(24), que en 1969 se modificó bajo la denominación de microhemaglutinación (MHA-TP)(25); en 1975 apareció el enzimo inmuno ensayo (ELISA)(26).
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A principios del siglo XXI comenzaron a difundirse, bajo la denominación genérica de pruebas rápidas de sífilis (PRS), una serie de técnicas treponémicas cuyo denominador común era el breve lapso en que se obtenía un resultado cualitativo(27), y que poseían uno o varios antígenos recombinantes de la bacteria(28), lo que permitió la mejora paulatina de su sensibilidad y especificidad, al punto que cada vez más países las utilizan como tamizaje durante la gestación.

Metodología de búsqueda de la información Se efectuó una prolija y sistemática búsqueda de información relacionada con el tema, que solo tomó en consideración las fuentes impresas y electrónicas provenientes de revistas médicas indexadas en idioma español, inglés y francés, tesis de posgrado de universidades extranjeras, libros, manuales y folletos publicados por entidades gubernamentales y organismos internacionales.

Estadios clínicos de la sífilis La interpretación de las pruebas inmunológicas requiere de un conocimiento elemental de la clínica de la sífilis, pues su sensibilidad y especificidad varían según la etapa de evolución de la enfermedad(29,30). El período de incubación es generalmente de tres semanas(3,31,32), con extremos entre 9 a 90 días(32), luego de lo cual aparece el chancro duro, una lesión rica en treponemas, situada en el lugar de la inoculación(33), generalmente la vagina, el pene o el ano, pero puede ser extragenital(3,32), que desaparece espontáneamente entre 2 y 8 semanas(33).

Esa lesión inicia la sífilis primaria, en la que la bacteria se multiplica en los ganglios y se distribuye por vía sanguínea a todos los órganos(29). Al cabo de 2 a 12 semanas de la infección sobreviene la sífilis secundaria(33), cuya manifestación más común es el exantema, que afecta cualquier superficie corporal y desaparece espontáneamente.

Puede reaparecer con menor intensidad por espacio de uno o dos años (fase de latencia precoz), hasta que desaparecen todos los signos y síntomas (fase de latencia tardía). Luego puede presentarse un período terciario con alteraciones mucocutáneas y de los sistemas óseo, cardiovascular y nervioso(29).

Reacción inmunológica ante la infección por el T reponema pallidum La infección sifilítica induce una respuesta inmune muy compleja. En la etapa primaria se producen anticuerpos IgM (75%) e IgG (25%), luego la segunda permanece más elevada, aunque la IgM persiste después de la resolución del cuadro clínico(34).

Tales anticuerpos se dirigen contra dos antígenos diferentes:

Los no treponémicos, antiguamente denominados reaginas, lo hacen contra el complejo antigénico cardiolipina-lecitina-colesterol(1,11,13), y son detectados por la RPR, VDRL, ELISA y USR(2,29,35). Los treponémicos son específicos contra los determinantes antigénicos del Treponema pallidum (10,13,36), se detectan con la FTA-Abs, MHTP, TPI y las pruebas rápidas, cuyo método más común es la inmunocromatografía(15,32).

El período de ventana, que es el lapso que trascurre desde la infección hasta que las pruebas diagnósticas son capaces de detectar los anticuerpos, es variable. En la RPR y VDRL oscila entre 10 a 14 días después de la aparición del chan cro duro(31,37). Características generales de las pruebas inmunológicas Son muy pocos los casos de sífilis gestacional que se diagnostican por las manifestaciones clínicas. La gran mayoría requiere del tamizaje prenatal mediante pruebas inmunológicas, que idealmente debe ser precoz y universal, para instaurar el tratamiento oportuno y eliminar casi por completo sus graves consecuencias(9).

No existen pruebas inmunológicas específicas para la gestación. Los parámetros que se deben considerar para evaluar su idoneidad son la sensibilidad, especificidad, el valor predictivo positivo y negativo(35). Sin embargo, ello varía según el estadio de la enfermedad y la población estudiada ( tabla 1 ).

Las pruebas disponibles son de dos tipos(32,39):

No treponémicas que se utilizan como tamizaje y la evaluación de la eficacia del tratamiento(33,40). Tienen una baja sensibilidad en la sífilis primaria temprana, y por su inespecificidad pueden presentar resultados falsamente reactivos(29,40). Las más empleadas son la RPR y VDRL, la primera tiene mayor sensibilidad en la etapa primaria y en el resto de la enfermedad es semejante al VDRL(28); la especificidad de ambas es similar (98%)(28,30,41,42). En los últimos años, la RPR ha sido más utilizada por tener una técnica y una lectura más sencillas(43).

La RPR y VDRL pueden presentar el fenómeno de prozona(32,33,44,45), que ocurre entre 1 y 2% de la sífilis secundaria(37,46,47) -aunque puede llegar hasta el 10%(37)como consecuencia que los anticuerpos circulan en exceso, están incompletos o bloquean la reacción antígeno-anticuerpo, reduciendo artificialmente los títulos.

En algunos casos incluso pueden dar resultados falsamente negativos(30). Cuando el laboratorio tiene la información adecuada, desarrollará una variante de la técnica para desbloquear dicho fenómeno(41). Presentan falsos positivos, que se dividen en agudos y crónicos. Los primeros persisten como máximo seis meses, y entre ellos tenemos: hepatitis, mononucleosis infecciosa, neumonía viral, varicela, sarampión, otras infecciones virales, malaria, inmunizaciones, error de laboratorio y embarazo(48); en este último caso puede fluctuar entre 20 y 40%(49).

Los crónicos perduran más de seis meses y se asocian a enfermedades del tejido conectivo, anomalías de las inmunoglobulinas, adicciones a narcóticos, lepra, neoplasias malignas y vejez(50). En todos estos casos, los títulos suelen ser iguales o menores a 4 diluciones(11,32,43).

  • Presentan falsos negativos en el período de ventana, inmunodeficiencias de causas diversas, fenómeno de prozona(51), y en las fases muy tardías de la enfermedad(10).
  • La seroreversión de las pruebas no treponémicas luego del tratamiento es un proceso lento, que depende de la etapa de la enfermedad en que fue administrado(52,53).

En la sífilis primaria se hacen no reactivas entre los 6 y 12 meses después de la aplicación de dicha terapia; en la secundaria, de 12 a 18 meses(15,25,54); en la infección latente temprana se puede observar una reducción significativa de los títulos luego de los 12 meses(42), y en la latente o sintomática tardía la terapia tiene poco efecto en los títulos y no debería emplearse para estimar su eficacia(15,25).

  1. Se necesita un cambio de dos diluciones en el título para demostrar una diferencia clínicamente significativa entre dos pruebas consecutivas(32).
  2. En los pacientes con historia de sífilis tardía tratada adecuadamente, el aumento de una dilución no tiene significación clínica, pero a partir de dos diluciones debe sospecharse de reinfección o reactivación.

En algunos pacientes tratados en etapas latentes o tardías, los anticuerpos no treponémicos pueden persistir a bajo título durante un largo período, a veces de por vida; esto se conoce como la ‘reacción serofast ‘(55-58); ello no significa necesariamente un fracaso terapéutico(30).

  1. Existen pacientes que no han recibido terapia y pueden hacerse espontáneamente negativos después de varios años(11), debido a la curva descendente que experimentan naturalmente los títulos de anticuerpos en las fases tardías de la enfermedad(15).
  2. La interpretación de la serología de la sífilis es idéntica en caso de coinfección con VIH, aunque se puede observar un incremento de los falsos positivos(59) y del fenómeno prozona(37).

En el diagnóstico de la neurosífilis se utiliza como espécimen el líquido céfalo raquídeo (LCR) y la prueba de elección es la VDRL(49,60), que tiene una especificidad excelente, pero una pobre sensibilidad (27 a 52%)(61,62). La RPR no está estandarizada para procesar el LCR(40).

Las treponémicas se han empleado tradicionalmente como pruebas confirmatorias, aunque carecen de utilidad para monitorear la eficacia del tratamiento, ya que permanecen positivas en el 85 a 90% de los casos que recibieron tratamiento previamente(40); por tanto, no indican si la enfermedad está activa o curada(13,41) y por esa razón no tiene ningún sentido práctico titularlas. Son más específicas que las no treponémicas, pero no están exentas de reacciones falsas(41).

La FTA-Abs es altamente precoz y sensible en la sífilis primaria(31), las falsas reacciones ocurren en el 1%(37,41,45), y se presentan en el lupus eritematoso sistémico(25), diabetes tipo I, enfermedad de Lyme, infecciones virales como el Herpes simplex y Epstein Barr(37) y otras treponematosis patógenas(51).

  • La MHA-TP tiene una sensibilidad de 98 a 99%, los falsos positivos son infrecuentes, alrededor de 1%(45), y se observan en la mononucleosis infecciosa, lepra, colagenopatías, borreliosis, otras treponematosis patógenas y en los adictos a drogas por vía parenteral(51).
  • La TPI es altamente específica, pero al ser muy laboriosa, se realiza en laboratorios de investigación.

Por años se le consideró el estándar de oro(2). En el futuro probablemente será reemplazada por la reacción en cadena de la polimerasa (PCR). Las pruebas rápidas para el diagnóstico de sífilis y las duales (VIH y sífilis) se han empleado más recientemente como ensayos de tamizaje en algunos algoritmos de secuencia inversa(10).

  1. En comparación con la MHATP, su sensibilidad oscila entre 85 y 98% y la especificidad de 93 a 98%(32).
  2. Todas las pruebas inmunológicas, sin excepción, deben efectuarse siguiendo estrictamente las indicaciones de cada fabricante, y contar con controles de calidad internos y externos para garantizar la fiabilidad de sus resultados(10).

AlgoritMos para el diagnóstico de sífilis en gestantes En nuestro país, durante varios lustros, el algoritmo diagnóstico para la sífilis gestacional solo contemplaba el tamizaje mediante una prueba no treponémica, usualmente la RPR y VDRL, que en caso de resultar reactiva requería la confirmación con una prueba treponémica, comúnmente la FTA-Abs y MHATP.

En febrero de 2010 se inició el proyecto ‘Cura inmediata de la sífilis neonatal (CISNE)’, una investigación de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, que introdujo un algoritmo inverso, que empleaba como prueba de tamizaje a la PRS por el método de inmunocromatografía. Al cabo de dos años, los resultados demostraron que la tasa de positividad fue mayor que la del protocolo tradicional, siendo capaz de detectar gestantes con sífilis latente no diagnosticadas por su antecesor(44,63), entre otras causas, por la mayor sensibilidad de las pruebas treponémicas respecto a las no treponémicas(64).

Sin embargo, ello no es óbice para continuar evaluándolo en relación al diagnóstico definitivo de los casos positivos, pero que no cumplen estrictamente los criterios de actividad de la enfermedad(65). En diciembre de 2010, el Instituto Nacional Materno Perinatal adoptó la PRS como única prueba de tamizaje en gestantes(65) y, en agosto de 2014, el Ministerio de Salud aprobó la Norma Técnica de Salud N° 108 que incorporó a la PRS y las pruebas duales para VIH y sífilis en dicho tamizaje, aunque mantuvo como alternativa el uso de la RPR(66).

Los resultados de las pruebas duales deben interpretarse individualmente, siguiendo las recomendaciones de la normativa nacional e internacional(66,67). Protocolo que utiliza la rpr como prueba de tamizaje Cuando la RPR resulta reactiva, es obligatorio que el reporte sea cualitativo y cuantitativo, para definir la línea basal a partir de la cual se observará la evolución de los títulos, según la etapa de la enfermedad en que se administró el tratamiento(11).

Dicho resultado será corroborado mediante una prueba treponémica. Si esta resulta positiva quedará confirmado el diagnóstico(66), si es negativa es altamente probable que estemos frente a un falso positivo de la RPR. Si la RPR es no reactiva, el reporte solo es cualitativo, considerándose que la gestante no está infectada, salvo que existan antecedentes epidemiológicos que obliguen a efectuar su seguimiento(68).

Protocolo que utiliza la prs o la prueba dual VIH-sífilis como prueba de tamizaje La PRS y la prueba dual VIH-sífilis solo son cualitativas y al igual que las otras treponémicas no disciernen si la infección está activa o es una anteriormente tratada, ya que los anticuerpos persisten por largo tiempo(35).

Cuando son positivas es obligatorio realizar la RPR para definir tal situación(67,69):

Si la RPR no es reactiva, se sugiere efectuar una prueba treponémica distinta (FTA-Abs o MHA-TP) para darle mayor fiabilidad al diagnóstico(70). Las causas de la discordancia podrían ser una cicatriz inmunológica, periodo de ventana más prolongado que el FTA-Abs, ELISA y MHA-TP(38), error de laboratorio y con menos frecuencia una reacción inespecífica de la prueba rápida. Si la RPR es reactiva con un título menor a 8 diluciones, y más aún si existen antecedentes de diagnóstico y/o tratamiento, es probable que estemos frente a una cicatriz inmunológica, y con menos frecuencia un error de laboratorio. Si la RPR es reactiva con un título igual o mayor a 8 diluciones, es un caso de sífilis activa que debe recibir tratamiento, el cual será monitoreado con la RPR(65), a partir del mes posterior a su administración, siendo repetida a los 3, 6, 12 y 24 meses(9,11). La evolución de los títulos debe seguir los parámetros definidos para cada estadio de la enfermedad(15,25). En caso contrario hay que evaluar esta eventualidad. No se han reportado cepas de Treponema pallidum resistentes a la penicilina(9,42). Por ello no debe considerarse entre las causas de fracaso terapéutico.

En ambos protocolos es indispensable evaluar a la pareja o parejas sexuales de la gestante, con el propósito de cortar el círculo del contagio. Incluso la norma nacional vigente establece que se debe iniciar tratamiento sin necesidad de efectuar las pruebas diagnósticas(66).

La sífilis no genera inmunidad duradera, el individuo puede infectarse tantas veces como contactos sexuales tenga con enfermos activos(71), aunque persistan ciertos anticuerpos(38). También es obligatorio prevenir la sífilis neonatal(42), tomando en cuenta los cuatro escenarios señalados por la norma nacional vigente(66).

Existen tres pruebas de laboratorio específicas -FTAAbs IgM, ELISA Captia IgM e Inmunoblot IgM(5,51,60), considerándose diagnóstico el hallazgo de esta inmunoglobulina, aunque su negatividad no descarta dicha patología, debiendo repetirse mensualmente hasta los tres meses de vida(15).

Conclusiones 1. No existe la prueba diagnóstica ideal para la sífilis gestacional, que en teoría debe ser altamente sensible y específica, adecuada para monitorear la respuesta al tratamiento, ser negativa después de la terapia eficaz y demostrar claramente una reinfección(28). Todas las actuales tienen limitaciones, que hacen necesario su empleo secuencial, en diversos algoritmos.2.

El algoritmo tradicional tamiza a las gestantes con ensayos no treponémicos (VDRL, RPR y USR), cuya reactividad obliga a la titulación y luego a la confirmación mediante las treponémicas (FTA-Abs y MHA-TP). Los algoritmos más recientes emplean una lógica inversa, es decir, utilizan como tamizaje pruebas treponémicas, usualmente por inmunocromatografía, que cuando son positivas obligan a efectuar la RPR, con el fin de establecer la actividad de la enfermedad.3.

  1. La sensibilidad, especificidad y los valores predictivos positivo y negativo de cada tipo de prueba depende de varios factores, entre otros la etapa de la enfermedad, la población estudiada y la idoneidad del laboratorio, lo que puede dificultar su interpretación.4.
  2. El conocimiento de su correcto empleo y adecuada interpretación permitirá el diagnóstico oportuno y el eficaz tratamiento de la sífilis gestacional y subsecuentemente la erradicación de la sífilis congénita(5).

Declaración : Este artículo no ha sido publicado previamente o remitido a otra revista biomédica. Fuente de financiamiento: El autor ha cubierto íntegramente con su propio peculio los gastos que ha irrogado la elaboración de este artículo. Conflicto de intereses: El autor declara que no tiene conflicto de intereses al desarrollar el presente artículo.

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¿Cuántas inyecciones de penicilina se necesita para curar la sífilis?

Sin embargo, si la infección ha estado presente por más de un año, o si se desconoce la duración, entonces se necesitan tres dosis de Bicillin® L-A de 2.4 millones de unidades ; estas inyecciones se administran una vez a la semana durante tres semanas.

¿Qué órganos afecta la sífilis?

Sífilis: MedlinePlus en español Usted esta aquí: https://medlineplus.gov/spanish/syphilis.html La sífilis es una causada por una bacteria. Infecta el área genital, los labios, la boca o el ano y afecta tanto a los hombres como a las mujeres. Por lo general se adquiere por contacto sexual con una persona que la tiene.

También puede pasar de la madre al bebé durante el embarazo. La etapa temprana de la sífilis suele causar una llaga única, pequeña e indolora. Algunas veces, causa inflamación de los ganglios linfáticos cercanos. Si no se trata, generalmente causa una erupción cutánea que no pica, frecuentemente en manos y pies.

Muchas personas no notan los síntomas durante años. Los síntomas pueden desaparecer y aparecer nuevamente. Las llagas causadas por la sífilis facilitan adquirir o contagiar el durante las relaciones sexuales. Si está embarazada, la sífilis puede causar complicaciones.

  • En casos raros, la sífilis causa problemas de salud serios e incluso la muerte.
  • Si se detecta a tiempo, la enfermedad se cura fácilmente con antibióticos.
  • El uso correcto de preservativos de látex disminuye enormemente, aunque no elimina, el riesgo de adquirir y contagiarse la sífilis.
  • Si usted o su pareja es, puede usar condones de poliuretano.

La forma más confiable de evitar la infección es no tener sexo anal, vaginal u oral. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades

(Academia Americana de Médicos de Familia) También en (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) También en (Fundación Mayo para la Educación y la Investigación Médica) También en

(Enciclopedia Médica) También en

(Hospital de Niños de Boston)

(Oficina para la Salud de la Mujer en el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE. UU) También en (Fundación de Niños con Defectos de Nacimiento March of Dimes) También en

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¿Dónde se originó la sífilis?

Se cree que la treponematosis original, causada por la espiroqueta Treponema pertenue tuvo sus orígenes en África, manifestándose en la piel en forma de nódulos y pápulas con aspecto de frambuesa (de ahí que a esta forma de treponematosis se le conoce también como frambosia trópica).