La Ley General de Cambio Climático tiene como objeto definir las políticas públicas para la mitigación y adaptación al Cambio Climático; coadyuvar al desarrollo sustentable; cumplir con las obligaciones internacionales establecidas en el Protocolo de Kioto al reducir en el 2020 un 30% los gases de efecto invernadero y en el 2050 un 50% con respecto al año 2000  y establecer las bases de coordinación entre la Federación, las entidades federativas, los municipios y la sociedad en general.

Esta legislación establece el mecanismo en el cual las autoridades de los tres niveles de gobierno implementarán Planes y Programas de Cambio Climático, en el cual deberán implementar los criterios de mitigación y adaptación al cambio climático para reducir los gases de efecto invernadero (GEI), por lo que dichos criterios deberán formar parte de los Planes de Desarrollo Urbano, Planes de Ordenamiento Ecológico, en los Atlas de Riesgo de cada entidad federativa y sus municipios, en programas de Salud, promover patrones de producción y consumo que reduzcan o eliminen las emisiones, entre otros.

Se crea el Instituto Nacional de Medio Ambiente y Cambio Climático, que reemplazará al actual Instituto Nacional de Ecología, el cual será la responsable de generar e integrar la información técnica y científica a través de una red de monitoreo de Cambio Climático, además dentro de sus atribuciones será la de integrar un Registro Nacional de Emisiones, además se crea el Fondo Verde Mexicano, el cual captará y administrará los recursos financieros para la implementación de acciones de Mitigación y Adaptación del Cambio Climático.

Finalmente, esta disposición muestra el compromiso y liderazgo que el Gobierno Federal ha impulsado en diversos foros internacionales, como la 16ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 16), entre otros.

 

La temática “manejo adecuado de residuos sólidos y procesos de reciclaje” busca generar una conciencia de reducción y consumo responsable, mostrando que la elevada generación de residuos sólidos, comúnmente conocidos como basura y su manejo inadecuado son uno de los grandes problemas ambientales y de salud, los cuales se han acentuado en los últimos años debido al aumento de la población y a los patrones de producción y consumo, mostrando algunas alternativas y usos que se pueden dar a materiales que comúnmente son desechados como “basura”.

El aprovechamiento y valorización de los residuos es un compromiso de corresponsabilidad tanto de las autoridades ambientales, de los entes territoriales y de la comunidad. Con el único fin de salvaguardar y proteger el medio ambiente, con todos sus recursos naturales, renovables que se encuentran a disposición de los seres vivos que habitan el planeta.

En esta línea se suscriben los programas y proyectos que la Corporación Empresarial Ambiental CAEM apoya. Para el tema del reciclaje diseña planes de gestión ambiental con el objetivo de poner en marcha un plan de acción para el manejo de residuos, con recomendaciones y acciones para la implementación del sistema de reciclaje.

 Aprovechamiento y valorización de los residuos

La inteligencia ecológica es aquella que le da a los seres humanos una mirada de corresponsabilidad con su entorno ambiental para liderar acciones de preservación del planeta Tierra y sus recursos naturales renovables.

En este orden de ideas se encuentra la gestión integral para el aprovechamiento y valorización de los residuos, mejor conocido como reciclaje o basura cero, o clasificación en la fuente, entre otras denominaciones que explican el manejo adecuado de las basuras.

La puesta en marcha de esta estrategia, del manejo adecuado de las basuras,  cuenta con la ciudadanía quien participa de estas acciones con el fin de fortalecer el desarrollo humano y optimizar las circunstancias de la comunidad. Con el fin de construir una vida más sana, con mayores beneficios y calidad; lo que le permite acceder al conocimiento; además de obtener los medios para proveerse una existencia digna.

Los componentes de un sistema óptimo de reciclaje son:

  • Puntos ecológicos para la separación de residuos potencialmente aprovechables.
  • Recolección y transporte interno, almacenamiento central o temporal y aprovechamiento.
  • Disposición final.

 Un programa de reciclaje óptimo comprende los siguientes elementos:

Adecuar el espacio destinado para realizar la separación en la fuente. De los residuos sólidos para posibilitar el reciclaje.

 Este lugar se denomina: Puntos ecológicos y son de tres categorías: materiales reciclables (plásticos, vidrios y metales); materiales reciclables (papeles y cartones) y materiales no reciclables.

 Clasificación y manejo de residuos sólidos de acuerdo con los estándares de calidad:

Residuos reciclables:

  • Papel y cartón
  • Papel blanco
  • Periódico
  • Revistas
  • Botellas de gaseosa y agua
  • Envases de productos de limpieza
  • Empaques de paquetes de colaciones
  • Bolsas de empaques
  • Latas de gaseosa y cerveza
  • Enlatados sin residuos

No reciclables:

  • Papel carbón, mantequilla, Higiénico, de cocina, celofán, encerado, parafinado, satinado, y aluminio
  • Películas metálicas, plásticas
  • Baterías
  • Aerosoles
  • Bombillos
  • Lámparas de neón
  • Pantallas de televisión
  • Recipientes refractarios
  • Vidrios de seguridad
  • Recipientes con productos tóxicos

 Clasificación y destinación de las basuras sólidas.

En basura orgánica e inorgánica. La basura orgánica (residuos de alimentos) es potencial para convertirse en alimento vegetal y animal, compostaje, abono. Y la basura inorgánica (plástico, papel, cartón, plástico) es depositada en una fábrica recicladora. De acuerdo con los estándares de calidad las basuras se recolectan en canecas marcadas verde para material orgánico o putrescible (frutas, vegetales, carnes); color amarillo: basura inorgánica o reciclable, aprovechable como materia prima en la industria (metales, vidrio, caucho, plásticos, catón, papel, trapos, compuestos de fique); color rojo para materiales peligrosos de hospitales, laboratorios, fábricas de químicos, pilas, baterías, drogas para incinerar.

  1. Manejo de los residuos tóxicos de acuerdo con la normatividad vigente.
  2. Manejo de los medicamentos vencidos. En varias ciudades  están habilitados puntos de recepción de estos residuos en droguerías o almacenes de grandes superficies.
  3. Manejo de residuos de aparatos electrónicos y eléctricos a través de campañas de posconsumo. En diferentes municipios de se realizan campañas de reciclaje de aparatos eléctricos y electrónicos a través de las cadenas de supermercados o almacenes de grandes superficies.
  4. Manejo de residuos de riesgo biológico como los desechos de veterinarias, peluquerías, odontologías y estéticas entre otros. Los cuales se depositan en bolsa roja para que el operador de aseo realice un adecuado manejo de ellos.
  5. Establecer rutas diferenciadas internas y externas para el manejo de los residuos.
  6. Adecuar cuarto de almacenamiento de residuos con las especificaciones vigentes.