14/11/2019 Proteam

Toma una postura ambientalista

Con las buenas intenciones siempre llegan los malos deseos, o al menos así es como se ha demostrado en el último mes con las críticas a la joven activista Greta Thunberg, a quien acusan de ser un “títere” manipulada por los poderes de unos cuantos empresarios y funcionarios de varios gobiernos que buscaron en la adolescente promover su propia agenda personal y abonar acosta de su imagen los elementos necesarios para lucrar con el cambio climático y las acciones alrededor de él, como la imposición de energías alternas manejadas por empresarios, o impuestos a empresas y ciudadanos para el beneficios de unos pocos, entre otras, quitándole así fuerza y credibilidad al mensaje que Greta junto con millones de jóvenes en todo el mundo salieron a manifestar recientemente.

Sin embargo, en mi opinión, este caso es un claro ejemplo de que cuando no nos gusta el mensaje, matamos al mensajero.

Fuera de la polémica que abraza el mensaje de la activista de 16 años, debemos de entender que lo que ella y los millones que la acompañaron en el pasado mes de Septiembre manifestaron en diferentes escenarios en el mundo, y en reuniones con gobiernos del mundo, en esencia no es un mensaje nuevo, y tampoco están acusando a nadie que no se haya acusado con anterioridad.

Los mensajes ambientales de acción a cambiar las situaciones o condiciones que afectan de manera negativa el medio ambiente han existido por muchos años, y debido a diferentes causas, no solamente el cambio climático.

Entre las manifestaciones importantes que podemos mencionar como ejemplos se encuentran los movimientos originados para la prohibición del DDT durante los años 60’s, y que una de las mensajeras más famosas de ese entonces fue Rachel Carson con su libro “La primavera silenciosa”, considerado la primera manifestación pública de ambientalismo de la historia contemporánea e inspiración para los primeros movimientos ecologistas de la época.

Después de eso las manifestaciones ambientalistas comenzaron a tomar fuerza y popularidad en todo el mundo, desde derrames de petróleo en los mares intercontinentales, contaminación de ríos, minería tóxica, construcción de presas irregulares, y tantos otros problemas más locales, como también aquellos que al día de hoy siguen manteniéndose activos después de más de 40 años como la lucha en Europa y Estados Unidos por reducir el uso de la energía nuclear.

Y aunque el cambio climático es considerado una crisis de escala global, no ha sido tampoco el único que hemos tenido, en la década de los 70’s el mundo tenía los primeros estudios y alarmas sobre el deterioro de la capa de ozono debido al uso indiscriminado de compuestos clorofluorocarbonados (CFC) utilizados en productos de uso diario, y que, de haber continuado su uso indiscriminado como en ese entonces, el día de hoy tendríamos un problema que hubiera causado la pérdida de miles de vidas y ecosistemas.

Fue gracias a pequeñas voces y la manifestación global que se logró presionar a los gobiernos mundiales a crear el Protocolo de Montreal, el cual buscaba reducir las emisiones de CFC a la atmósfera; el día de hoy el cambio es evidente, y el problema de la capa de Ozono parece hacer sido controlado.

Sin embargo, esta historia de éxito no se ha repetido con el caso del cambio climático, el cual a pesar de tener historia desde los años 90, no se ha podido lograr todavía un acuerdo común para tomar cartas en el asunto y la polarización de pensamiento y las polémicas sobre su existencia y las acciones a tomar sigue teniendo mayor relevancia que las acciones concretas para avanzar a una reducción significativa de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

Sin embargo, nada de lo anterior transcurrió en paz, lamentablemente miles de activistas han dado su vida para lograr el cambio, defender sus ideales y lograr un mejor futuro para todas las formas de vida en el planeta.

Al día de hoy siguen existiendo personas, gobiernos y empresas que niegan o cubren las problemáticas ambientales, y en su “incomodidad” por el mensaje buscan minimizar la problemática, tal es el caso de la joven Greta, con quien han llegado hasta el punto de darle más importancia al mensajero que al mensaje con el objetivo de desviar la atención de los medios y la población.

Es hora de que cada quien tome su postura en los temas ambientales y realice acciones en su círculo de influencia para lograr los cambios significativos que se necesitan, pero siempre en bases objetivas, científicas y comprobables.

Es tiempo de actuar responsablemente, hacer lo que le toca a cada quien, y de dirigirnos siempre a un mejor futuro.

Autor del Artículo

Proteam

Empresa dedicada a la limpieza del aire contaminado en los procesos industriales que generan humos, polvos y neblinas

Tagged:

CONTÁCTANOS

Contribuye con tu Experiencia y Forma parte de la Comunidad